El diseño de un ‘signature shoe’, con Ben Nethongkome: lo que hay detrás de las nuevas Kyrie 4

Hace tiempo que las zapatillas dejaron de ser solo zapatillas. No soy ningún experto, pero es imposible mirar al mundo del baloncesto sin reparar en el impacto social, mediático, económico y cultural que tienen hoy en día. Para entender un poco mejor lo que ocurre detrás de los focos, los escaparates y las etiquetas, hablamos con Ben Nethongkome, diseñador del último modelo de la saga ‘Kyrie’, las Kyrie 4, y encargado de liderar un proyecto que dará a luz en los próximos años al menos dos modelos más.

Nos recibe en Londres de la mano de Nike, con sonrisa de padre orgulloso e ilusión del niño que acaba de cumplir un sueño. Tras casi 10 años en las filas del gigante del mundo del calzado y la ropa deportiva, Nethongkome, que había trabajado en niveles más bajos de algunos modelos de Kobe y LeBron, ha visto con sus propios ojos cómo sus primeras zapatillas de firma (en inglés, ‘signature shoe’) salían al mercado. Y no puede estar más contento.

¿Cómo es el proceso de creación de un ‘signature show?

¿Cuál es la relación, el vínculo, que se crea entre el jugador y el diseñador?

¿Hasta dónde se involucra Kyrie en el diseño de sus zapatillas?

¿En qué facetas del juego se fija un diseñador para mejorar el rendimiento del nuevo modelo?

¿Qué secretos esconden las nuevas Kyrie 4?

Vamos al lío.


El proceso: desde la primera reunión hasta la zapatilla

Consigue por primera vez el papel de diseñador líder con las Kyrie 4, ¿cuál es el primer paso? ¿Cómo es el proceso desde que le dan el trabajo hasta que la zapatilla llega al jugador?

«La noticia me la da mi actual jefe, el líder del departamento de diseño de baloncesto. Me dice que me voy a unir a su equipo y que me voy a poner al mando del proyecto de Kyrie. Lo primero que uno siente es emoción. Una noticia impactante y mucha emoción. Desde ahí, empezamos a trabajar con el departamento de innovación. En un proyecto tan grande como este siempre tenemos compañeros de otros departamentos que también trabajan con nosotros. El equipo de innovación ya había estado trabajando en posibles mejoras para la línea de Kyrie, sobre todo en cuestiones de movilidad. Entonces diseñamos una zapatilla a partir de esas mejoras, la probamos con atletas y de ahí sacamos más conclusiones. Ese es el proceso para crear una nueva zapatilla. Probar, mejorar, probar, mejorar hasta que llegamos a un nivel de confianza suficiente como para enseñárselo a Kyrie».

Imagino que vive pegado algún tipo de cuaderno… ¿Cuántos bocetos realizó hasta que aparece en su cabeza lo que ahora ya es la Kyrie 4?

«Perdí la cuenta… (ríe). Muchos más de los que te imaginas. Muchas veces lo hago en mi pequeño cuaderno y no se los enseño a nadie. Son como mis notas personales. A veces estoy trabajando en un detalle o en una línea… Y hago uno y otro y otro y otro… Muchas veces incluso dibujo directamente sobre una zapatilla. Y algunas veces acierto (ríe)».

¿Cuándo entra Kyrie en la ecuación? ¿Cuándo ve por primera vez el diseño?

«Hay un pequeño proceso siempre antes de que el jugador sepa algo sobre la nueva zapatilla. Antes de que lo vea tenemos que asegurarnos de tener las ideas claras. Y después, aunque sea pronto, se las enseñamos para que opine sobre el concepto. Ésta es la idea, ¿qué opinas? Él dijo que le gustaba, nos dijo que intentáramos mejorar ciertos puntos y desde ahí continuamos. Estamos en contacto durante un periodo que normalmente ronda los 18 meses, pero para este solo tuvimos 12. Tuvimos muchos puntos de encuentro durante ese periodo para que Kyrie vaya viendo la evolución y cómo vamos incorporando lo que él nos ha pedido. Y así una y otra vez».

Hasta que llega el diseño final…

«Justo antes de que empezaran los playoffs 2017 teníamos la zapatilla. Se la enseñamos y, no lo puedo hacer aquí porque hay gente en la sala (ríe). Gritó mucho, estaba emocionado. ¡Esa es! Así que cogimos esa zapatilla y volvimos al trabajo para pulir detalles. Durante los playoffs, los jugadores no suelen dedicar tiempo a estas cosas porque están concentrados en las eliminatorias, que son muy importantes para ellos. Así que el timing fue perfecto, porque nos dio tiempo para pulir todos los detalles. Y ese mismo verano, cuando él ya estaba en Los Angeles (allí pasa gran parte de la post temporada) le llevamos la zapatilla terminada. ‘Esto es lo que hemos conseguido».

El viaje dentro de Nike hasta que llega la gran oportunidad

¿Cuánto tiempo lleva en Nike? ¿Cómo empieza la carrera de un diseñador de zapatillas?

«Llevo algo más de nueve años en Nike. Los dos primeros años los pasé en lo que llamamos la ‘cocina de innovación’. Trabajábamos en conceptos de futuro, investigaciones muy abiertas. Después pasé a una categoría que se llama ‘rendimiento sobre la cancha’, que es más para productos que no se pueden pasar de cierto precio (100 o menos). El cambio fue genial porque pasé de lo más abierto (todas las opciones del mundo) a algo en lo que necesitas ser muy creativo para poder meterlo todo en una zapatilla de 85-100 dólares. Las dos vertientes me dieron una abanico de recursos/habilidades único. Puedo diseñar innovación, pero también centrarme en los detalles más pequeños. Y eso es lo que me ha llevado hasta aquí. Esos dos mundos juntos me han permitido llegar hasta aquí».

Tengo entendido que trabajó en algunos modelos de Kobe y LeBron antes de liderar el nuevo proyecto de Kyrie.

«Había trabajado en las versiones base de Kobe y LeBron (explica que algunas de las zapatillas de firma de la marca tienen hasta cuatro o cinco versiones, aunque a las tiendas y a la cancha solo llegue una). Para Kyrie solo tenemos una, pero la experiencia que gané haciendo aquello me ha ayudado mucho en este proyecto. Tener una zapatilla de firma es increíble. No te regalan la oportunidad, te la tienes que ganar. Así que necesité todos esos años de trabajo para poder tener la oportunidad de liderar este nuevo proyecto».

Interacción jugador-diseñador

Vamos con la relación que se crea entre el deportista y el diseñador ¿Estuvo Kyrie realmente involucrado en el proceso?

«Está involucrado, dice lo que piensa y se fija en todos los detalles. Tiene buen ojo. Ve los errores y las pequeñas cosas que no le gustan. Después nos lo comenta y lo corregimos».

¿Cómo es la interacción con él? ¿Es fácil interpretar lo que quiere?

«Algunas veces dice lo que piensa y otras veces se queda en un gesto que tengo que leer. Lenguaje corporal que te dice muy rápido si algo le está gustando o no. Es muy, muy claro para eso. Por suerte a nosotros nos ha ido bastante bien…(ríe)».

¿Y cuando algo no le gusta?

«Es parte del proceso en el diseño de una zapatilla para un atleta concreto. Siempre tienes que saber qué es lo que quieren y lo que buscan, y hablando con ellos o trabajando en los detalles con ellos es cuando llegan sus ideas. Kyrie me dijo, por ejemplo, ‘esta lengüeta, cuando juego, es demasiado alta. No me gusta’. Y entonces nosotros volvemos al trabajo con ese feedback. Volvemos a los dibujos y lo rehacemos. Tienes que escuchar al atleta, porque ellos lo ven desde el punto de vista real, son los que se lo tienen que poner para jugar y estar cómodos».

Vamos al interior de esas reuniones… ¿Mucha gente o petit comité?

«Normalmente hay bastante gente en las reuniones, gente importante de Nike y de su equipo. Y algunas veces son más íntimas, tres cuatro personas. Depende de la situación y del momento».

Eras muy fan de Kyrie antes de que te dieran la oportunidad de liderar su proyecto en Nike.

«Desde el punto de vista profesional se supone que uno no puede ser fan… (ríe) Y tienes que tratar al atleta como a un cliente normal, pero yo… ¡Kyrie Irving! Fue muy emocionante, muy difícil. Porque soy un fan de verdad. Para mí es uno de los más grandes del mundo del baloncesto ahora mismo y tener la oportunidad de trabajar con él/para él en un proyecto fue fenomenal. Al principio estaba un poco en shock, pero después tuve que recordar que tenía un trabajo que hacer… No la cagues, Ben (ríe)».

¿Y has podido tener algún one-on-one con él?

«Tuvimos un one-on-one durante su tour por Asia el pasado verano. Pudimos sentarnos a cenar los dos, estábamos en una mesa como ésta (grande, larga), yo estaba con mi ordenador y estuvimos trabajando en conceptos de futuro de la línea Kyrie. No sobre las Kyrie 4″.

¿Alguna anécdota de aquella cena que se pueda contar?

«Le dije: sé que no dibujas, pero sería genial si pudieras coger un bolígrafo y pudiéramos hacer algún boceto juntos… ¡Y él dijo que sí! Estuvo muy abierto a esa idea, algo que es increíble para un atleta, un jugador de baloncesto. Pero lo hizo. No era un dibujo limpio, pero yo pude entender hacia dónde iba. Él puede decirme algo y que yo lo interprete de otra forma, pero si él lo dibuja yo puedo entender la idea que hay debajo y utilizarla. Así que con lo que él había trazado hice un diseño rápido en mi ordenador y él enseguida dijo que eso era exactamente de lo que estaba hablando. Ese one-on-one fue genial. Es el tipo de momento que ayuda a construir la relación».

¿Cuánto duró aquello? Por curiosidad…

«Las interacciones con él son limitadas, aunque van a más. Algunas veces es a la carrera, durante un viaje, aquella vez pudimos cenar y en alguna otra reunión hemos estado muchísimas horas hablando del diseño. Es un grande, se puede sentar durante cinco horas para hablar de la zapatilla sin perder claridad de ideas».

Analizar el juego de Kyrie para mejorar sus zapatillas

Vamos ahora a la cancha: ¿cuál es la parte más interesante del juego de Kyrie para un diseñador?

«Siempre intento buscar problemas que resolver. Nike lleva diseñando zapatillas décadas y tenemos una base de datos con problemas que resolver y posibles soluciones, pero cada año los atletas evolucionan e intentamos mantener el ritmo. Como diseñador lo que más me llama la atención es cuando no tiene el balón en sus manos. Las cámaras van con el balón, pero muchas veces él tiene que liberarse del defensor antes de recibir o distraer a la defensa con un movimiento para que sus compañeros queden liberados. Todo sin balón. Y en eso me fijo mucho, porque en esos casos se mueve de forma diferente. Tiene que maniobrar entre defensores y doblar las esquinas. En esas ocasiones pisa en posiciones comprometidas (muy difíciles para el pie y el tobillo), baja mucho el centro de gravedad y pone el pie en un ángulo imposible al que otros atletas no llegan. Cuando veo ese tipo de gestos pienso en cómo mejorar sus productos para que se adapten lo mejor posible».

De ahí ha salido la nueva suela, ¿no? (partida por una especie de rayo que permite una mayor flexibilidad cuando el jugador solo apoya uno de los lados del pie)

«Sí, fue lo más difícil. Teníamos que asegurarnos de que todo encajara a la perfección, mejorara el rendimiento de Kyrie sobre la cancha y además que molara. La verdadera prueba es conseguir que algo complicado desde el punto de vista técnico quede bien. Este zigzag llegó de nuestro equipo de innovación, para que no solo pudiera flexionar en un sentido, sino en muchas direcciones. Así que con los ángulos consigues que mejore su rendimiento. Adapta la zapatilla a sus movimientos para que sea todo más fácil para él, más cómodo».

Los detalles escondidos en las Kyrie 4

Hablemos de los secretos… 

«(ríe) Te explico uno a uno».

– El tercer ojo (detrás de la lengüeta)

«Él quiere que la gente mire más allá o investigue más sobre lo que tienen delante. No te creas todo lo que ves o lees. Haz tus propias investigaciones, saca tus propias conclusiones y siempre mira un poco más allá. Esa es la idea, por eso está el tercer ojo ahí. Porque muchas veces los niños van a Internet, leen algo y se creen que es automáticamente la verdad. Él usó ejemplos de cuando estaba en el instituto y los profesores le daban los libros y todo el mundo tiene que asumir que eso es exactamente lo que pasó. Y la historia puede ser alterada, retocada.. Es una forma de decirle al mundo que mire un poco más allá».

– Madre e hija van siempre con él (exterior de la parte de atrás, casi en la suela)

«Elizabeth, su madre, y Azurie, su hija. Lleva los nombres y el día que nacieron, una en cada zapatilla».

– ‘Fear is not real’ (dentro del rayo, en la parte posterior)

«Es una manera de mantener su nivel de confianza: rendirse no es una opción. Nunca dejes que tu lado oscuro gane la batalla (ríe)».

– New Jersey, representado (dentro del rayo, parte posterior contraria)

«NJ, un homenaje al lugar en el que nació, a su gente».

– Firma (dentro en el talón y debajo de la primera capa de la suela, en la parte de arriba)

«La de la suela está muy bien escondida. Es un detalle muy chulo».

– JBY y H+H, dos de sus lemas (parte interior de las zapatillas, en negro sobre negro)

«JBY es Just Be You y H+H es Hungry + Humble. Están ahí porque cuando se pone las zapatillas y está sentado, atándose los cordones, siempre puede ver esas letras»

Primera zapatilla en el mercado

Ese primer día, cuando tu zapatilla sale al mercado… ¿Se puede describir ese sentimiento?

«Es una combinación de muchas cosas diferentes. No hablo mucho sobre mis humildes inicios, pero conseguir llegar a Nike desde allí y después dentro de Nike liderar un proyecto como el de Kyrie… Ha sido un camino largo. No hay palabras… Es como el nacimiento de un hijo. Un sentimiento indescriptible. Estoy emocionado por las Kyrie 4, pero más aún por el futuro, porque lo que tenemos en camino es un pasada».

¿Cuál ha sido el mejor momento hasta ahora?

«Ver a los chicos con las zapatillas, poniéndolas en Instagram… Salieron durante las vacaciones de Navidad y cuando los niños recibieron sus regalos, sus Kyrie 4… ¡tengo mis Kyrie 4! Esa reacción para mí no tiene precio. No hacemos esto solo por Kyrie, también porque todo el mundo que le sigue puede tener un trozo de él si compra un par de zapatillas. Para mí ese momento fue uno de los mejores».

¿Y si tuviera que diseñar una zapatilla para Ben Nethongkome?

«Sería muy parecida a la Kyrie (ríe). De todos lo atletas que tenemos en Nike, con el que más me siento identificado es con él. No porque diseñe para él ahora, sino por su manera de jugar. La gente de mi estatura (1,75-1,80) nos sentimos más identificados con él y con su manera de jugar. La velocidad, los trucos, estar en todas partes… Necesitaría una zapatilla que me permitiera jugar así, con ese tipo de movimientos, y creo que serían las Kyrie».

Para acabar, ¿qué tal una primicia? ¿Cuál es el futuro de las Kyrie? La 5, la 6…

«(ríe) La cuatro completa y en las tiendas. Ahora mismo estoy trabajando en la cinco y empezando a pensar en la seis. Cuando diseñamos la cuatro ya teníamos el plan para la cinco y la seis. Ahora que hemos aprendido con la cuatro revisamos lo que teníamos para las demás, cambiamos cosas, etc. La cinco está en proceso de diseño, seguimos trabajando con los detalles, pero estamos contentos con la dirección. Y la seis terminará la colección. Estamos empezando a pensar en la forma que podría tener, pero sin poner nada sobre papel… No te puedo decir más (ríe). Solo ideas por ahora».

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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