La víctima que se hizo abogada para obtener justicia

El tiempo no repara las violaciones de derechos humanos. Han pasado casi 17 años y Linda Loaiza López Soto se quebró al dar su testimonio frente a los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre lo que pasó entre el 27 de marzo de 2001, cuando fue secuestrada por un hombre desconocido que la torturó, la golpeó con palos, la quemó con cigarrillos y la violó a diario por casi cuatro meses, y el 19 de julio de 2001, cuando logró escapar de su cautiverio. Tenía apenas 18 años y estaba recién llegada a Caracas de una ciudad del interior de Venezuela para empezar una nueva vida. Ese año, sin embargo, dio un trágico vuelco para ella y su familia.

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