El paro armado del ELN aleja la esperanza de una paz completa en Colombia

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la que fuera la segunda guerrilla de Colombia hasta la desparición de las FARC como grupo armado, mantiene al país en jaque con su estrategia de violencia y miedo. Desde el sábado y hasta el lunes ha declarado un paro armado que pretende impedir el tránsito de personas y vehículos en todas las regiones que están bajo su control. La medida represora significa que cualquiera que no permanezca en casa estos tres días podrá perder la vida, la libertad o sufrir una agresión. Hasta el momento, el departamento del Cesar, en el norte del país, ha sufrido las mayores consecuencias con cuatro atentados en vías principales.

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