AMÉRICA ARMADA

Scott Porter tuvo su primera escopeta a los 13 años. Era del calibre 20, como la su hermano, Ross, su madre se la regaló por Navidad y con ella aprendió cazar en su pueblo de Michigan. La segunda llegó a los 18, calibre 22. Luego, cinco escopetas más. Con el paso del tiempo, 14 pistolas de distintos tipos. Y también cuatro rifles de asalto, seis de caza, cuatro de aire comprimido, dos de pólvora negra y dos fusiles vintage militar que guarda con especial mimo. Es el arsenal que creó con Ross, fallecido hace dos años, lo guarda en su casa de Luisiana y suma hasta 42 armas. Entre ellas sigue la de aquella Nochebuena. Y cuando se le pregunta por qué rayos tiene tantas responde con simpleza: “Solo es que me gustan, me encantan las armas, siempre he sido cazador”.

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