Los Celtics tiran de orgullo, pero se desangran en un partido loco

No defraudó la tercera entrega de la temporada de la nueva rivalidad Celtics-Wizards. Y eso que los ausentes marcaron un partido loco que se decidió tras dos prórrogas. No fue la de John Wall la que marcó los prolegómenos, sino la plaga de lesiones que asola a los de Boston. Un equipo que se presentó en el TD Garden sin sus tres all stars (Gordon Hayward, Kyrie Irving y el enfermo Al Horford), Daniel Theis (baja para lo que resta del curso), Marcus Smart (otro que podría no jugar más esta campaña por culpa de la lesión en el pulgar de la mano derecha) y Jaylen Brown, todavía bajo el protocolo de conmociones cerebrales de la NBA después de la aparatosa y fea caída que sufrió en Minnesota la pasada semana. Un panorama que dejó a Brad Stevens con apenas diez jugadores disponibles.

Pese a estos antecedentes, los verdes (con un atípico quinteto formado por Terry Rozier, Jayson Tatum, Marcus Morris, Guerschon Yabusele y Aron Baynes) apelaron a su viejo orgullo. Les funcionó el plan de salida. Con un gran acierto exterior, los locales se distanciaron pronto en el marcador. La segunda unidad, liderada por un enérgico Shane Larkin (11 puntos, 4 asistencias y un par de robos para el ex del Baskonia) y un Greg Monroe (16+10) que contribuyó a paliar la superioridad capitalina en el rebote, mantuvo el nivel. Todo iba rodado para los verdes, que llegaron a poner el +20 (51-31) con una canasta de Jayson Tatum (19+5+6 para el rookie) mediado el segundo acto.

No obstante, los Wizards lograron evitar el derrumbe hasta el descanso (59-52). Tras la reanudación, Bradley Beal despertó (16 de sus 34 puntos en el tercer cuarto). Con el escolta a tono, su equipo se fue acercando cada vez más en el marcador a la par que controlaba el rebote. Habían madurado el encuentro para recoger los frutos en el periodo decisivo. Lograron recoger la cosecha, pero les costó más de lo esperado porque Boston opuso una encomiable resistencia. Tanta que llegaron a rozar el triunfo tras el triple de Morris (31+9 y ganador en su duelo particular con su gemelo Markieff) desde la esquina a pase de Tatum. Ambos protagonistas de una serie de errores que acabaron costando muy caros. Marcus porque fue traicionado por el automatismo de acudir a la ayuda dejando solo en la esquina a un Meeks que con su único triple de la noche forzó el primer tiempo extra (106-106). Y Jayson por sus errores en el lanzamiento. Es de agradecer que el novato asumiese el liderazgo llegado el momento de la verdad, pero no consiguió salir a hombros por la puerta grande porque no convirtió el tiro libre del 2+1 con el que mandó el duelo a la segunda prórroga. Ya en ella, contó con el triple de la victoria, pero el aro escupió el balón.

Tercera derrota desde el parón del All Star para los Celtics. Lo positivo es que en todas ellas tuvieron opciones de victoria hasta el final. Lo negativo, que los Raptors se han alejado irremediablemente en el liderato del Este (4,5 partidos ya). Es el momento para probar cosas y tratar de reunir al máximo número de efectivos posibles para el momento de la verdad: los playoffs.

Wizards, a por el tercer puesto

A la espera de John Wall, los Wizards han sabido rearmarse haciendo gala de una excelente circulación de balón en la que sobresalen jugadores como Tomas Satoransky (clave en el triunfo de anoche con su capacidad para encontrar el pase extra en los momentos calientes). Pese a no contar con su líder, los de Scott Brooks han llegado al último mes con todas las opciones abiertas. Si se descuidan pueden perder la quinta plaza que ahora ostentan (los Sixers están a partido y medio), aunque también podrían finalizar en la tercera posición. Están a encuentro y medio de los Pacers y a uno de los Cavaliers, cuartos. Como suele decirse, todo en un pañuelo.

El resumen del partido

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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