El G-20 arranca con la sombra de la guerra comercial

La presidencia argentina, uno de los países más cerrados del mundo que ahora apuesta por abrirse más, había diseñado un G-20 centrado en perfeccionar los desajustes de la globalización y los problemas surgidos de la creciente influencia del mundo digital, en especial con la regulación de las criptomonedas, que nadie ha podido controlar aún y ya están moviendo enormes fortunas, y la búsqueda de soluciones para lograr gravar internacionalmente los beneficios de las empresas que se mueven exclusivamente en la web y logran esquivar las legislaciones nacionales. Se esperan avances en el asunto de las criptomonedas, que algunos ministros de Economía tienen yacomo prioritario.

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