San Juan de Ulúa, cinco siglos como puerta de conquistadores, piratas y esclavos

Antes de San Juan de Ulúa, existió Tecpan Tlayácac. Un islote situado en el golfo de México, donde los antiguos pobladores de Culúa celebraban rituales y sacrificios humanos para honrar a Tezcatlipoca, dios prehispánico de la oscuridad. Este sitio sagrado se convertiría en un lugar estratégico de los navegantes europeos. Fue el primer territorio azteca en ser explorado por los españoles en 1518 y tres siglos más tarde, en 1825, sería el último reducto de la Nueva España en México. Refugio ante invasiones, prisión de máxima seguridad y casa presidencial. El fuerte de San Juan de Ulúa ha sido testigo silente del devenir de los últimos cinco siglos del país.

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