Ricky gana en Minnesota a base de triples y acaricia los playoffs

«No había ninguna posibilidad de que me perdiera el partido de esta noche«, aseguró Ricky Rubio minutos después de batir a su exequipo. El base, que se había perdido el último encuentro de los Jazz con molestias en la parte posterior del muslo, sabía lo importante que era el partido y no falló: máximo anotador del choque (23 puntos, los mismos que Andrew Wiggins), cinco triples (mejor marca de la temporada), victoria clave de cara a los playoffs, venganza servida y sonrisa para cerrar su primer triunfo en la que fue su casa durante sus primeras seis temporadas en la NBA. Noche redonda en casa Rubio.

Cuatro triples en el segundo cuarto (¡4/4!), qué guiño de la historia. El mismo jugador que salió de Minnesota hace unos meses porque no anotaba desde fuera y eso reducía demasiado los espacios para que maniobraran las estrellas. Ese que ahora es titular indiscutible y uno de los líderes de uno de los equipos que mejor juegan con los espacios (desde el pase) de toda la NBA. «Quiere machacar a los Wolves. Lo quiere a toda costa. Se le ve en la cara«, decía el comentarista de la televisión local. Cuatro triples en un cuarto y cinco en seis intentos.

Más allá del acierto de Ricky, gran partido de los Jazz. El movimiento de balón (es una pasada ver jugar ahora mismo a Joe Ingles), minimizar los malos tiros (solo Donovan Mitchell), ejecutar dentro del sistema y defender sin descanso. Balón, líneas de pase, ayudas… Ayer anotaron más del 60% de sus tiros, la mejor marca de la temporada. Igualaron el cara a cara con los Wolves (2-2), se colocaron sextos en el oeste y mantuvieron sus dos partidos de diferencia con el corte que ahora mismo marca los playoffs (Nuggets, novenos). Han ganado 25 de sus últimos 30 partidos y 26 de 34 desde que volvió Rudy Gobert. Uno de los grandes equipos de la segunda parte de la temporada.

Y el novato sigue a lo suyo. Donovan Mitchell tiene complicado el Rookie del Año porque se ha cruzado ese cometa de nombre Ben Simmons. Pero no por ello es menos meritoria su campaña. Ayer llegó a la veintena por noveno encuentro consecutivo, la mejor marca entre los novatos y  un nuevo récord de su franquicia para un jugador de primer año.

¿Desastre a la vista en Minnesota? 

Sin Jimmy Butler y sin Jeff Teague (molestias en la rodilla), los Wolves no pudieron competir contra los Jazz (salvaje nivel de acierto). La derrota coloca a los de Thibodeau séptimos, con medio partido de ventaja sobre los Pelicans (octavos) y partido y medio sobre unos Nuggets que han rascado dos milagros consecutivos y que aún tienen dos partidos contra los propios Wolves. Peligro. 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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