Ilustres MVP’s universitarios: Bill Russell, Kareem, Magic, ‘Melo’…

El último Most Outstanding Player (MOT) de la Final Four (no confundir con el Naismith College Player of the Year que designa al mejor jugador de la temporada: distinción que en esta 2017-18 ha ido a parar a Jalen Brunson) en ser elegido en la primera posición del draft fue Anthony Davis. La hoy estrella de los Pelicans conquistó la NCAA con Kentucky meses antes de erigirse en el gran protagonista del draft 2012. Poco después, aún sin debutar en la NBA, conseguiría el oro en Londres tras derrotar a España en la final olímpica.

Desde entonces, y a falta de conocer qué hará Donte DiVicenzo, de los hombres que le sucedieron en el palmarés, sólo dos fueron seleccionados en la primera ronda. Shabazz Napier (hoy en los Blazers) fue el número 24 del draft 2014. La misma posición que en 2015 ocupó Tyus Jones, de los Timberwolves. En 2013, tras llevar a la gloria a Lousiville a un título posteriormente por el escándalo que acabó con la carrera Rick Pitino, Luke Hancock no fue siquiera drafteado. Decidió continuar su carrera en Europa, pero una lesión le obligó a pensar más allá del baloncesto. Se convirtió en asesor financiero y hoy está al frente de una asociación contra el autismo. Se da la casualidad que ganó el MOP partiendo desde el banquillo y derrotando a Michigan en la final. Unos pasos que ha calcado en esta edición DiVincenzo…Ryan Arcidiaciono tampoco fue elegido en 2016 tras conquistar el campeonato hace dos años con Villanova. Con un contrato dual, esta campaña lleva disputados 19 encuentros y un total de 185 minutos con los Bulls. Joel Berry II, el MOP de 2017, optó por disputar su último curso con North Carolina. Su nombre no aparece en los principales mocks para el draft del próximo junio. 

Worthy ‘se lo robó’ a Jordan

Como hemos visto, brillar en la Final Four del March Madness no asegura un puesto de privilegio en el draft. Además de La Ceja, sólo otros 12 jugadores conquistaron el MOP y se llevaron el 1. Los Kings apostaron en los más alto por Pervis Ellison en 1989, quien conquistó el galardón en 1989. En la década de los 80, cuando los mejores prospects completaban su carrera universitaria antes dar el salto al profesionalismo, también tenemos los casos de Danny Manning, Patrick Ewing, Hakeem Olajuwon, James Worthy e Isiah Thomas (1981, Indiana).

En 1982 Worthy conquistó el campeonato universitario con los Tar Heels de North Carolina  con Michael Jordan como compañero (quizá el del MOT sea uno de los pocos galordanes individuales que falten en su currículum) antes de ser el elegido en el último pick 1 que fue a parar a los Lakers. En el anterior que tuvieron, el de 1979, eligieron a un muchacho de Michigan State y perenne sonrisa: Earvin Johnson. Magic también fue en ese 1979 el jugador determinante de una fase final en la que sus Spartans se impusieron a Indiana State. En ese equipo, jugaba un tal Larry Bird…

Olajuwon y Ewing

Por aquellos años, concretamente en 1983, se produjo el último caso de un jugador que se llevó el MOT pese a que su equipo no acabó alzando el trofeo. Dicho honor recayó sobre Akeem (posteriormente Hakeem tras convertirse al Islam) Olajuwon. El pívot que dio sus dos anillos a los Rockets tardó un año más en dar el salto al profesionalismo. Otro center calcó su camino. Patrick Ewing logró el MOT y la NCAA en 1984 con Gergetown y en el 85 llegó a los Knicks como número uno del draft. 

Nadie tiene más que Kareem

Nadie acumula más MVP’s que Lew Alcindor (más tarde Kareem Abdul-Jabbar). El máximo anotador en la historia de la NBA consiguió en 1967, 1968 y 1969 dicho galardón con la mítica UCLA de John Wooden. Otros cuatro hombres consiguieron el premio en más de una ocasión, entre ellos otras dos leyendas NBA: Jerry Lucas (1960 y 1961) y Bill Walton (1972 y 1973). Antes que ellos, y después de que Jimmy Hull fuera el primero en recibir este trofeo en 1939, también lo consiguieron Bill Russell (1955), Wilt Chamberlain (1957), Elgin Baylor (1958) y Jerry West (1959), el logo de la NBA.

Carmelo Anthony manda en el s.XXI

En lo que respecta al siglo XXI, Carmelo Anthony sobresale por encima del resto. El alero de los Thunder completó una fantástica actuación con Syracuse en 2003. Tras él, nos encontramos a Joakim Noah (2006), el exmadridista Kyle Singler (2010) y un jugador que este curso ha participado en su segundo All Star Game: Kemba Walker (2011). Grandes historias que condujeron a sus protagonistas hacia el estrellato, algunas que se quedaron en tierra de nadie (quién no recuerda a Christian Laettner con Duke en 1991) y otras que desembocaron en estrepitosos fracasos.  

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