No va más: Nuggets y Wolves se jugarán los playoffs cara a cara

El miércoles, a las 02:00 (hora española), en el Target Center de Minnesota: Timberwolves-Nuggets por un puesto en playoffs. Una final, como un séptimo partido en un Oeste en el que casi todos (menos los Rockets y los Warriors, que están en la planta superior) llevan semanas jugando con intensidad de playoffs y calculadoras en todos los bolsillos. En la penúltima noche de Regular Season pudo quedar todo resuelto: los Blazers ganaban en Denver 48-59 avanzado el tercer cuarto. Ese resultado, con el triunfo que ya se empezaba a cocer de los Pelicans en L.A. ventilaba una de las carreras más frenéticas por los playoffs de toda la historia de la NBA.

Pero no, estaba escrito que todo se iba a decidir en el Target Center de Minnesota, el miércoles a las 02:00 hora española. Los Nuggets reaccionaron a dentelladas y salvaron el pescuezo: 46-35, mismo balance que los Wolves. Ya nada por delante y nada por detrás, un partido por un puesto en las eliminatorias (que no tiene por qué ser necesariamente el octavo, hay mucho que pulir en cuanto a posicionamiento). Serían las primeras para los Nuggets desde 2013… y las primeras para los Wolves desde 2004: el mayor bache activo de la liga, un hoyo del que parecían tener los dos pies fuera cuando flirteaban con el tercer puesto del Oeste. Pero se lesionó Jimmy Butler, el sostén emocional (y el deportivo junto a Towns) de casi todo lo que pilota un Thibodeau que no se sabe muy bien qué está sembrando en Minneapolis. Como si apremiara demasiado un corto plazo que precisamente ahora le mordisquea los tobillos: si pierde el miércoles en su pista y consuma la tragedia, la maldición (sin playoffs desde que se fue Kevin Garnett) alcanzará tintes legendarios. A ver.

Los Wolves hicieron primero el trabajo ante los depauperados Grizzlies: 113-94. Pero la prueba de que a todo el mundo le zumban la clasificación y la historia en los oídos es que hubo abucheos cuando dominaban en el primer cuarto unos Grizzlies sin Marc Gasol, que están 6-34 a domicilio y que pueden cerrar el año con 60 derrotas después de siete temporadas en playoffs. Un parcial de 15-0 calmó los ánimos con Taj Gibson fuera por molestias en el cuello, 24 puntos y 18 rebotes de Towns, 24 y 8 asistencias de Teague y Jimmy Butler ya en 23 minutos y 15 puntos. ¿Y Wiggins? 7 puntos en 12 tiros y más de 36 minutos. Si los Wolves se quedan fuera de playoffs, se va a hablar mucho de su extensión de contrato por casi 150 millones de dólares.

Denver Nuggets sobrevive una noche más

Cuando todos los demás habían hecho ya los deberes (menos los Pelicans, que cumplieron después) los Nuggets volvieron a jugar para salvar la vida, y lo hicieron. Después de apuntar a decepción absoluta, los de las Rocosas han encontrado el aire que no les llegaba precisamente en el drama, en un baloncesto a todo o nada que casa bien con su estilo eléctrico y ofensivo, con el intercambio de canastas como si fuera a acabarse el mundo. Después de muchos patinazos inexplicables y un 40-35 que parecía definitivo, seis victorias seguidas con un calendario muy duro (Thunder, Bucks, Pacers, Wolves, Clippers, Blazers), prórrogas imposibles, remontadas, tiros con la respiración contenida… Y todo para llegar vivos al Target Center de Minnesota, a un partido que concentra una temporada y al que uno diría que desembarcan con mejor inercia que los Wolves. Pero tendrán que hilar fino con el objetivo a tiro, el gran problema para un grupo de jugadores cuya especialidad es hacer lo imprevisto, sorprender para bien… y para mal. Estos Nuggets 2017-18 tendrían su narrativa ya escrita si perdieran sus opciones en el último partido y después de haberse regalado esta última vida. Les toca cambiarla.

Contra los Blazers y hasta el 88-82 final jugaron con fe, peores en todo el tramo central pero más resolutivos al final, a pesar de que un par de pérdidas les impidieron respirar hasta los últimos instantes. Pero algunas malas decisiones de Lillard y dos tiros libres fallados por los Blazers les evitaron el posible disgusto. Jokic (15+20+11) firmó su segundo triple-doble seguido antes de su gran cara a cara con Towns, Barton anotó 22 puntos y Gary Harris volvió a jugar justo a tiempo: los Nuggets están listos para la última gran batalla.

Los Blazers han enlazado cuatro derrotas y ven peligrar una tercera plaza que parecía segura hace un puñado de partidos. Cansados o no lo suficientemente motivados ante rivales que se estaban jugando la vida, han estropeado su imagen en el peor momento y tienen a los Jazz en los talones… y en su pista mañana, en un partido que puede valer el tercer puesto y el factor cancha, en función de otros resultados. Todos los titulares jugaron demasiado, McCollum tuvo un mal día (5/18, 16 puntos), Lillard anotó 25 puntos pero tiró 22 veces y sumó las mismas asistencias que pérdidas (3) y Nurkic fue el mejor con 20 puntos y 19 rebotes.

El Blazers-Jazz del miércoles tendrá mucho interés… pero el partido del día, y seguramente de la temporada, se jugará en Minnesota: 02:00 hora española. Wolves-Nuggets. El que gane a playoffs. El que pierda, al infierno.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*