Westbrook, único en la historia: promedia triple-doble… ¡otra vez!

El idilio que mantiene Russell Westbrook la historia selló un nuevo capítulo en la última madrugada de la temporada. Y se veía venir… 34 rebotes necesitaba en los dos últimos partidos para cerrar una nueva machada. 18 se quedó en Miami y 16 necesitaba ante los Grizzlies. Pan comido para uno de los más grandes devoradores de estadísticas que ha visto la NBA.

20 rebotes para cerrar con margen. Que no haya duda posible. Russell Westbrook, que el curso pasado igualó una de las marcas imposibles de la NBA (solo Oscar Robertson en 1962 lo había logrado antes que él), se convirtió ayer en el primer jugador de la historia que consigue terminar dos temporadas promediando triple-doble. Ya no digamos dos consecutivas… 25,4 puntos, 10,1 rebotes y 10,3 asistencias.

Sus palabras antes del partido definen perfectamente lo que significan sus rebotes para Oklahoma («Capturar rebotes y balones sueltos, salir a en transición… Es algo que resulta muy, muy beneficioso para nuestro equipo. Es algo que no puedes parar»). Mucho más que la simple estadística… Aunque la mejor definición volvió a ser el partido. Cada rebote de Russ empujaba a los Grizzlies hacia atrás, acababa en canasta fácil en transición o encontraba al tirador abierto. La mejor versión del base. Westbrook llegó al descanso con un solo punto, pero para entonces ya había capturado 11 rebotes, había repartido 12 pases de canasta y había marcado un ritmo de partido imposible para unos Grizzlies que lo intentaron hasta donde pudieron. En el tercero el partido estaba sentenciado, Russ tenía su récord y los Thunder, tras un año de vaivenes y sobresaltos, pensaban por fin en lo que de verdad importa: llegan la hora de la verdad, llegan las eliminatorias por el título.

Paul George fue el brazo ejecutor. Partido súper positivo del alero que, después de anotar ocho triples en 14 intentos, lo normal es que para el primer partido contra Utah ni se acuerde de sus problemas con el tiro. Hasta los 40 se fue PG por tercera vez esta temporada. Y a su lado, un Steven Adams mortal en el pick&roll, 10 de Melo y 17 de Corey Brewer. Los Thunder igualaron, además, la mejor marca de la historia de la franquicia con 20 triples anotados.

La montaña rusa de 82 partidos ha llegado a su fin, y los Thunder han salido bastante beneficiados de un final de temporada de auténticos locos en la conferencia oeste. Arrancarán en cuarta posición, con una ventaja de campo que hace unos días parecía imposible. Eso sí, nada de caramelos. En primera ronda se encontrarán con los Utah Jazz de Ricky Rubio (que perdieron en Portland), uno de los equipos más en forma de toda la NBA. No se vayan. Queda lo mejor.

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