105 misiles entre ética y estética (pero sin provocar a Putin)

El ataque de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra el régimen sirio es un delicado ejercicio de equilibrismo entre distintos factores. En primer lugar, la necesidad de mantener la promesa de acción ante un ataque químico y a la vez reducir el riesgo de provocar una reacción rusa. La síntesis fueron 105 misiles contra tres objetivos todos ellos supuestamente relacionados con la fabricación de armas químicas. Más que en la acción de abril de 2017, cuando Washington disparó 59 misiles de crucero Tomahawk, pero menos de lo que muchos pensaban.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*