Mirotic (16+11), Davis (35+14) y los Pelicans avisan en Portland

El primer día de los playoffs 2018 nos deja una única victoria visitante. La conseguida por los Pelicans en Portland (95-97). El equipo de Alvin Gentry ofreció, en líneas generales, una gran imagen en el Moda Center para, de paso, mandar un serio aviso a los Blazers. En su segunda postemporada, Anthony Davis firmó a la primera la primera victoria de su carrera en los playoffs. Uno de los tres jugadores de la historia en ser elegido en cinco ocasiones en alguno de los quintetos de la temporada antes de estrenarse en estas lides (vía ESPN Stats&Info). Acabó con 35 puntos (14/26 en tiros), 14 rebotes y 4 tapones en 41 minutos. Como el líder que es, dio un paso al frente cuando peor lo pasaba su equipo en el último cuarto (11 tantos en dicho periodo). Tampoco le tembló el pulso, sentenciando el triunfo desde el tiro libre.

La Ceja completó un encuentro acorde al extraordinario nivel que viene ofreciendo desde la lesión de DeMarcus Cousins. Pero no estuvo solo. Más allá de sus 21 tantos, Jrue Holiday marcó la diferencia con su trabajo atrás. Junto a Rondo, una pesadilla para la paraja Lillard-McCollum (13/41 en tiros). Su defensa en las últimas posesiones de los Blazers resultó determinante. Ante el atasco de los suyos en la ofensiva, se multplicó atrás. Estaba en todos sitios. Inteligente (no cayó en la trampa final de Lillard, más pendiente de sacar la falta que de anotar cerca del aro), selló el encuentro con un tapón a Meyers Leonard que, quién sabe, quizá se acabe convirtiendo en la imagen de la eliminatoria. 

Más allá de sus 21 tantos, Jrue Holiday marcó la diferencia con su trabajo atrás. Junto a Rondo, una pesadilla para la paraja Lillard-McCollum (13/41 en tiros). Su defensa en las últimas posesiones de los Blazers resultó determinante. Ante el atasco de los suyos en la ofensiva, se multplicó atrás. Estaba en todos sitios. Inteligente (no cayó en la trampa final de Lillard, más pendiente de sacar la falta que de anotar cerca del aro), selló el encuentro con un tapón a Meyers Leonard que, quién sabe, quizá se acabe convirtiendo en la imagen de la eliminatoria.

Con su backcourt completamente desconectado, los de Oregón se aferraron a Evan Turner y a la aportación de su banquillo para no perder el hilo al encuentro. De ahí el 36-45 al descanso. Tras la reanudación, Nikola Mirotic se apuntó a una fiesta que dirigía un notable Rajon Rondo (6 puntos, 8 rebotes y 17 asistencias). 11 de sus 16 puntos totales y 3 de sus 4 triples llegaron en un tercer acto en el que los pelícanos se dispararon en el marcador (50-69 a 16:31 minutos de la conclusión). La transformación de Mirotic se deja sentir en la confianza que muestra en el ataque, entren o no los tiros, pero sobre todo en defensa. Muy atento y ágil, realizó un gran trabajo en dicha faceta que adornó con 10 rebotes (11 en total), 2 robos y 4 tapones.

Pese a ello, Portland vendió cara su piel. Antes del final del penúltimo periodo, Un par de minutos de Lillard siendo Lillard les dio una vida extra a los de Stotts. Con el público conectado de nuevo, McCollum revivió hasta el punto de colocar el 92-93 a 59 segundos. Todo por decidir en un último minuto gobernado por Jrue Holiday. El base amargó a los Blazers y lideró la resistencia de unos Pelicans que pasan a contar ahora con el factor cancha. Una serie que se pone preciosa.

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