Holiday, Davis, Rondo y Mirotic silencian Portland: ¡2-0 Pelicans!

Los Pelicans regresan a Nueva Orleans con un 2-0 en la maleta que pone muy cuesta arriba la eliminatoria para unos Blazers que, efectivamente, no son los de la segunda mitad de febrero y primera de marzo. Lograron salvar el factor cancha y la tercera plaza del Oeste sobre la bocina, pero de poco ha servido ante un equipo que llegó disparado a los playoffs. Con la clasificación en el alero, Alvin Gentry decidió entregar la titularidad a Nikola Mirotic en detrimento de Emeka Okafor. Un cambio que, para más casualidad, coincidió con el cambio de look del internacional español. Desde entonces, los pelícanos no conocen la derrota. Siete victorias consecutivas (las cinco primera para cerrar la regular season y las dos últimas en Oregón) que disparan sus opciones.  

En el, de largo, el mejor partido de la noche, la pareja formada por Jrue Holiday (simplemente sensacional con sus 33 puntos y 9 asistencias) y Anthony Davis (22 puntos y 13 rebotes) torturó a los Blazers con su pick&roll. O bien finalizaba el base, probablemente el gran nombre propio del inicio de la postemporada, o la doblaba para que el ala-pívot anotase. Precisamente, con un alley-oop que fue a buscar a la luna AD ponía la máxima en el marcador para los visitantes (68-79) pasado ya el ecuador del tercer cuarto.

Se repetía el guion del Game 1. Y este continuó siendo el mismo en el último periodo. Alguna canasta imposible de un Lillard (17 puntos y 7/18 en tiros) al que le costaba un mundo anotar y los tiros abiertos de Harkless y Connaughton igualaron el marcador. Un triple esquinado del propio Harkless adelantaba a los locales dentro ya de los últimos 4 minutos (100-99). Rugía el Moda Center que veía factible el 1-1. Pero Mirotic (17+8 y un par de tapones para un +18 con él en cancha) mandó el primer aviso con su tercer triple de la noche, que por cierto, cayó del cielo. 100-102. La defensa de Nueva Orleans, la incapacidad de los Blazers para coger un rebote en su propio aro y la inspiración de Holiday hicieron el resto. Un triple de Rondo, quien rozó el triple-doble (16+10+9), puso la puntilla y silenció Portland (102-111).  

El duelo Lillard-McCollum vs Holiday-Rondo

El pasado verano, en Louisiana apostaron por el combo de bases Holiday-Rondo. El tiempo ha terminado por dar la razón a su front office. Su superioridad ante uno de los mejores backcourts de toda la NBA (Lillard y McCollum) está marcando la serie. En defensa han logrado maniatar a sus pares en los dos primeros envites. Ni un solo lanzamiento cómodo y una labor de desgaste brutal a la que contribuyen los constantes dos contra uno tras bloqueo directo. Formidable trabajo atrás que no impide que al mismo tiempo brillen en el ataque. El acumulado por ambas duplas habla por sí solo. 76 puntos, 28 rebotes, 37 asistencias y 33/66 en tiros para Holiday y Rondo, por los 76 puntos, 15 rebotes, 19 asistencias y 29/80 para Lillard y McCollum. Pero es que además los Pelicans tienen a Anthony Davis y un Mirotic capaz de aportar con fluidez en ambos aros. Demasiada diferencia.

Es evidente que a Terry Stotts le toca hacer algún ajuste si quiere regresar a Oregón con vida. No tienen muy lejos la última vez que un equipo que perdió en casa sus dos primeros partidos acabó pasando la eliminatoria. Ocurrió en la primera ronda de 2017. Los Celtics se impusieron 4-2 a los Bulls tras arrancar 0-2. Entonces, en Chicago también se encontraban Mirotic y Rondo, si bien este último fue baja los últimos cuatro encuentros.  

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*