“El caso Cassez-Vallarta demuestra que México es un Estado fallido”

Truman Capote llegó a rezar de rodillas para que Perry y Dick, los dos asesinos de A sangre fría, fueran condenados y ahorcados porque ese era el final redondo que necesitaba su novela sin ficción. La obra seminal del Nuevo Periodismo le sirvió al jurado del premio Alfaguara de espejo inevitable para defender las virtudes de la última ganadora, Una novela criminal, donde Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968) ha tratado de desenredar con bisturí literario la historia de otra pareja verdadera, Florece Cassez e Israel Vallarta, dos supuestos secuestradores cuya detención en 2005, amañada por la policía y televisada en falso directo, acabó convirtiéndose en uno de los casos más mediáticos y polémicos, conflicto diplomático con Francia incluido, del México reciente.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*