La tragedia del vuelo de Southwest saca a relucir el temple de su capitana, una antigua piloto de combate

El vuelo Southwest 1380 del pasado martes pasará la historia como una calamidad. A 9.000 metros de altura, estalló su motor izquierdo, se rompió una ventana y la pasajera Jennifer Riordan encontró la muerte tras ser casi succionada al exterior. Todo fue mal y todo podría haber ido aún peor si no fuera por una mujer que demostró un temple de acero: la capitana Tammie Jo Shults, de 56 años. Sin perder los nervios, la piloto procedió a un aterrizaje de emergencia en Filadelfia que le valió el aplauso de los pasajeros y la admiración de los estadounidenses.

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