Explosión de Nikola Mirotic (30) e increíble 3-0 de los Pelicans

El pasado 1 de febrero, Nikola Mirotic dejaba atrás Chicago para empezar una nueva aventura en Nueva Orleans. Y ni en el mejor de nuestros sueños podríamos haber imaginado un resultado semejante a la realidad actual. El ala-pívot, que llegó a los Pelicans para empujar tras la lesión que dejaba fuera de combate a DeMarcus Cousins, se ha convertido en parte indispensable de un proyecto que ha hecho click en el mejor momento posible.

Mirotic, que acabó la temporada regular a un nivel espectacular (cinco partidos consecutivos superando la veintena), había sido clave en los dos primeros partidos de la serie. No a la altura de Anthony Davis, Jrue Holiday o Rajon Rondo, pero clave sin duda. Y en los dos lados de la cancha (todo sale bien en Nueva Orleans). Pero lo que ocurrió ayer en el Smoothie King Center fue otra historia… 

Con su brazo preparado, la mirilla calibrada y la confianza por las nubes, Mirotic se fue hasta los 30 puntos, anotando 12 de sus 15 intentos y cuatro de sus seis lanzamientos desde la línea de tres puntos. 30 puntos que son la mejor marca de su carrera en playoffs, una barrera que ya había superado con los 21 que llegó al descanso. Y fue mucho más que eso: encendió al pabellón y a su propio equipo con un primer cuarto sensacional (14 puntos), puso a los Pelicans por delante desde el minuto uno (anotó la primera canasta: un triple) y entendió perfectamente un día más los espacios y las direcciones del ataque de su equipo (los triples, los cortes, las transiciones…). Todo sin perder un solo balón. Sobresaliente. Y me quedo corto.

Niko no estuvo solo. Anthony Davis nos regaló una nueva exhibición de mates desde su mundo paralelo (el de los monstruos: 28+11+2+3+2), Rondo ordenó y marcó los tiempos (16+11), Jrue hizo esta vez de escudero de lujo (16+7) y los Pelicans batieron a unos Blazers impresionados por lo que se han encontrado delante en todos los aspectos clave del juego: la pintura, la línea de tres, los puntos tras pérdida… Pasaron por encima de un Damian Lillard perdido (5/14 en los tiros y ocho pérdidas) y de todos sus Blazers como un avión.

A una velocidad diferente, los Pelicans confirmaron lo que habían puesto sobre la mesa en los dos primeros partidos de la serie en Portland: han hecho click. Su plan defensivo funciona perfectamente contra los Blazers (centrados en frenar en seco a los dos guards, con ayudas largas y buenos defensores individuales) y ofensivamente están en racha. Cada día entienden mejor las ventajas y las rutas que generan sus piezas. Cada día son más difíciles de defender.

3-0 New Orleans. Y los Pelicans, con opciones de semifinales de conferencia por primera vez (para la franquicia) desde 2008. Los Pelicans que perdieron a Cousins. Los Pelicans que le dieron una nueva oportunidad a Rondo, que confiaron en un Jrue Holiday sin lesiones y que apostaron por Nikola Mirotic. Qué pasada de historia.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*