Los Spurs dudan con Kawhi: una decisión de 219 millones

Por primera vez desde la última que no jugaron playoffs (1997) los Spurs se han quedado de vacaciones en 24 de abril. No les había pasado en estos triunfales 21 años en los que han tenido otras cuatro eliminaciones en primera ronda pero ninguna hasta ahora antes del 28 de abril (2009, otro 4-1, esta vez ante los Mavericks). Seguramente su temporada 2017-18 se recordará como muy meritoria a pesar de bajar de 50 victorias (47-35) y caer 4-1 en primera ronda. Y a pesar de cerrar la temporada con, entre Regular Season y playoffs, once derrotas seguidas fuera de casa, todos sus partidos desde el 25 de febrero. Casi dos meses. Su 14-27 a domicilio en la temporada regular fue la peor marca de los 16 equipos clasificados. Pero con solo nueve partidos de Kawhi Leonard y la marejada constante que ha provocado la complejísima situación del alero, los Spurs se tuvieron que agarrar a Popovich y a un LaMarcus Aldridge que ha completado una temporada excelente y que, hay que recordarlo, pasó durante y al cierre de la pasada una tremenda crisis que tuvo que reconducir en verano su entrenador, que le aseguró que encontrarían la forma de jugar en función de sus virtudes.

Los Spurs, una constante casi inamovible durante más de dos décadas, han entrado en etapa de muy pocas certezas. En realidad lo hicieron cuando se retiró Tim Duncan, aunque lo disimularon con una excepcional temporada 2016-17. La mayor incógnita gira en torno a Kawhi, claro, el jugador que en la propia franquicia reconocieron que había insuflado una nueva vida que prometía ir mucho más allá del big three Duncan-Tony Parker-Manu Ginóbili. Pero Kawhi sufrió una lesión muscular que en principio no parecía especialmente grave pero que le dejó en 9 partidos totales disputados, en una tremenda crisis de comunicación con la franquicia y sin sentarse junto al banquillo durante los partidos de playoffs. En marzo el vestuario le recriminó en una reunión privada que no hiciera más por volver. Tony Parker había superado una lesión similar en plazos mucho más cortos y los médicos de los Spurs aireaban un alta médica que no coincidía con la opinión de las fuentes médicas del jugador.

La situación es muy compleja: Popovich quiere que Kawhi siga, aunque primero el técnico tiene que certificar su propia continuidad, con 69 años, después de 22 en el equipo y tras el mazazo que ha significado la muerte de su esposa en plena primera ronda de playoffs. Y con la selección USA en el horizonte. En principio Pops continuará y se pondrá, según información de Michael C. Wright en ESPN, al frente del trabajo de rehabilitación de la relación Spurs-Kawhi. Sin embargo, no va a ser fácil. El alero tiene un año más de contrato por 20 millones y una player option para la 2019-20 por 21,3. La franquicia puede retenerle este verano con un súper máximo de cinco años y 219 millones de dólares, algo que parecía seguro hace un año pero que no lo es tanto ahora, después de todo lo que ha sucedido: según la misma información, Popovich y el general manager RC Buford no van a tener fácil venderle la idea al CEO Peter Holt y su mujer, Julianna Hawn Holt, dueños de la franquicia y que además están en pleno divorcio.

Si las aguas no se encauzan, llegarán las ofertas por Kawhi y los Spurs entrarán definitivamente en terreno desconocido. En la plantilla hay muchas otras dudas más allá de LaMarcus (contrato garantizado hasta 2020), Dejounte Murray (todavía en contrato rookie) y Pau Gasol (garantizada la próxima temporada a razón de 16,8). Tony Parker acaba contrato, quiere seguir jugando y los Spurs buscarán la forma de que lo haga en cantidades más adecuadas a su realidad deportiva (ha cobrado 15,4 millones esta temporada). Pero Ginóbili (2,5 millones el próximo año) podría retirarse y lo normal es que salgan al mercado renunciando a sus player option Danny Green (10 millones) y Rudy Gay (8,8). Además serán en principio agentes libres restringidos Davis Bertans, Bryn Forbes y Kyle Anderson. El 29 de junio los Spurs habrán tenido que tomar decisiones sobre ellos y conocerán también las de Green y Gay.

Ni siquiera Ettore Messina tiene segura su continuidad al lado de Popovich. El italiano se entrevistará con los Hornets con, además, el aval de los buenos dos últimos partidos que han jugado los Spurs con él al frente por la ausencia de su head coach. Así que estamos ante el verano en el que más difícil es predecir qué y cómo serán los próximos Spurs. Y más si el asunto Kawhi acaba definitivamente en divorcio. A partir de ahí sí que todo, absolutamente todo, sería posible. De entrada, hay 219 millones de dólares en juego. Y una decisión que tomar que ahora parece mucho, muchísimo, más arriesgada que hace unos meses.

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