Macron arremete en EE UU contra el nacionalismo y la guerra comercial

Plantaron un roble frente a la Casa Blanca. Se besaron y dieron la mano ante las pantallas. Se cubrieron de halagos en la cena de Estado. Donald Trump y Emmanuel Macron han forjado una relación privilegiada. A ningún mandatario extranjero le ha mostrado el presidente de Estados Unidos tanta deferencia. Aparte de la visita de Estado, seis veces se han visto y 25 se han llamado. Una cifra inmensa para alguien que con Angela Merkel solo ha hablado una vez en cinco meses. “Es que Macron me gusta mucho”, llegó a bromear Trump ante los periodistas.

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