Los bares de Nueva York pueden echar a los seguidores de Trump

Greg Piatek se acercó a un bar en el barrio neoyorquino del West Village para tomar algo. Fue en enero del año pasado, unos días después de la toma de posesión de Donald Trump. Llevaba puesta una gorra roja con el lema de campaña del republicano “Make America Great Again”. “Debes estar de broma”, le dijo uno de los dependientes, “no puedo creer que puedas apoyar a alguien tan terrible”. Tras consultar con el dueño le dijeron que no era bienvenido y se negaron a servirle, “así que vete”.

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