El día que faltó el agua en el Palacio de Miraflores

El malestar de los venezolanos por la falta de agua, irónicamente, se desborda. Una incertidumbre más con la que lidian a diario los ciudadanos del país sudamericano es la de si al despertar del grifo saldrá agua para bañarse. El jueves en la noche los vecinos del Palacio de Miraflores, desde donde gobierna Nicolás Maduro, en el centro de Caracas, se concentraron para protestar porque desde hace tres meses el suministro escasea como pasa con casi todo en Venezuela. Una multitud cruzó la alambrada, las barricadas de protección y sorteó a los guardias que custodian el edificio, un sitio al que la oposición ha intentado llegar en sus intensas jornadas de protestas masivas, pero que siempre ha estado vetado.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*