Durant, Klay y Green (16+15+11) se divierten a la espera de Curry

En una serie al mejor de siete, conviene no sacar conclusiones precipitadas después del primer partido. Eso dice una norma no escrita en los playoffs NBA que, generalmente, suele cumplirse. Lo que no quita que tras una temporada regular poco brillante y con no pocas dudas, se empezase a cuestionar la superioridad de los Warriors. Después de eliminar en primera ronda por un claro 4-1 a los Spurs, los campeones mandaron un mensaje en el primer duelo de las semifinales de Conferencia 2018. Los Pelicans aguantaron hasta el 39-39 recién comenzado el segundo cuarto. A partir de ese instante, fueron incapaces de seguir el ritmo de los californianos. El 41-21 del segundo periodo rompió el encuentro y dio el primer punto a los pupilos de Kerr por un contundente 123-101 final. Draymond Green, Klay Thompson y Draymond Green se divirtieron a la espera de Stephen Curry. Finalmente el base no reapareció, pero tras el encuentro su técnico anunció que, salvo contratiempo imprevisto, lo hará en el Game 2, que se disputará a las 4:30 de la madrugada del martes 1 al miércoles 2 de mayo de España.

Después de introducir a Andre Iguodala en el quinteto ante San Antonio, Steve Kerr dio un nuevo giro planteando un cinco inicial sin ningún pívot. Green, a quien Nueva Orleans está obligado a sujetar si quiere tener alguna opción, fue el único interior. Le acompañaron Iggy, Klay, Nick Young (la gran novedad) y Durant. Esa fue la respuesta al backcourt de Nueva Orleans que forman Rondo y Holiday (quienes venían de anular a Lillard y McCollum) y a la versátil pareja interior Anthony Davis-Nikola Mirotic. Green, dominador en ambos aros —acabó con 16 puntos, 15 rebotes, 11 asistencias, 3 robos y un par de tapones para firmar el 26º triple-doble de su triple-doble (Golden State jamás pierde cuando lo consigue)— y KD con un Mirotic que sufrió su primera derrota sin barba (su racha afeitado se quedó en 9-0). O lo que es lo mismo, ya no quedan equipos invictos en la postemporada.  

Con Davis y Moore anotando y Holiday y Rondo dirigiendo la ofensiva, los de Gentry lograron contener el primer acelerón de los Warriors (35-34 al término del primer cuarto). Un triple de Mirotic, el único que convirtió (Niko sumó 9 tantos y 8 rebotes en 29 minutos de acción) y una bandeja de un Holiday con problemas de faltas contuvieron la hemorragia en un primer instante (51-46 a 7:22 del descanso). Un parche. Klay calentó la muñeca y Golden State empezó a anotar en transición. En su mejor versión en mucho tiempo, a la que se sumaba la aportación del banquillo, los Warriors firmaron un par de nuevos récords. Nunca antes la franquicia había anotado 41 puntos en un segundo cuarto de playoffs (la anterior mejor marca eran los 40 a los Jazz en 2007) ni 76 en la primera parte (superando los 73 que les endosaron a los Suns en 1994). 48 de ellos llevaron la firma de su trio de all stars (cuarteto con Curry).

Al contrario que en muchos momentos durante la regular season, no sestearon y desde la defensa lograron repeler a unos Pelicans que apenas pudieron sumar 19 tantos en el tercer acto (103-74). Todo decidido en este primer asalto en el que quizá, Nueva Orleans acusó la semana de descanso desde que barrieran a los Blazers en la primera fase. Al contrario que con los de Oregón, esta noche no lograron contener la ofensiva de un equipo que empieza a carburar y que en nada contará de nuevo con Stephen Curry (no juega desde que el 23 de marzo sufriera un esguince en la rodilla izquierda). Se le acumulan los problemas a los de Louisiana.

Resumen del partido

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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