Balas y votos, el narcotráfico y la violencia en México

La llegada al poder de Enrique Peña Nieto y del PRI en 2012 suponía el aterrizaje de una vigorosa juventud de tecnócratas moviéndose en el cuerpo de un veterano partido con ocho décadas de vida. El único capaz de poner orden en el crimen organizado y con operadores hábiles para pacificar la sangría que precedía la etapa de Felipe Calderón (2006-2012). La realidad es que seis años después la violencia es aún peor. Está más extendida y hay más muertos, más carteles, más armas y más droga en el mercado. Con más de 29.000 muertos, 2017 fue el año más violento de las últimas dos décadas.

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