Un Celtics-Cavs bipolar: los equipos de casa, intratables

Al quinto tampoco. Llevamos ya cinco partidos de la final del Este entre los Celtics y Cavaliers y seguimos sin ver un final apretado. Un desenlace emocionante. La serie regresa ahora a Cleveland con un 3-2 favorable a Boston. Ni una sola victoria visitante. La ley del factor cancha impera.

Una serie larga, pero desigual. Los datos lo corroboran. A lo largo de los cinco primeros partidos únicamente se han registrado nueve empates en el marcador desde el salto inicial y se han producido un total de once cambios en el liderato. Aún no se ha dado un vuelco al electrónico en el último cuarto y únicamente en el tercer periodo del segundo asalto el mando cambio de equipo… en una sola ocasión. Para que se hagan una idea, sólo en el Game 3 de las semifinales del Este en Philadelphia, la única victoria cosechada a domicilio por los verdes esta postemporada, se registraron una docena de empates y 15 cambios en el liderato.

18, 4, 15, 16 y 13. Las diferencias en el resultado al término de los primeros cuartos. Como observarán, únicamente en el segundo asalto el guion se ha visto alterado. En dicho encuentro, disputado en el Garden y resuelto por un claro 107-94 (+13) para los Celtics, el equipo visitante dominó en el marcador durante 22:38 de los 48 minutos. Eso sí, no lo volvió a hacer desde los últimos cuatro minutos y 34 segundos del tercer periodo. A falta de 4:42 para la bocina final hubo un atisbo de igualdad que Al Horford se encargó de romper con un parcial de 8-0 que finiquitó el duelo a falta de los 174 últimos segundos (103-89). Una primera parte controlada por unos Cavs que llegaron a dominar por once tantos. Y una segunda gobernada por el equipo de Stevens, que registró un +15 en los instantes finales.

En los otros cuatro partidos, el equipo vencedor dominó con puño de hierro desde los segundos cuartos. En el Game 1, concluido con un 108-83 para Boston, los de LeBron únicamente fueron por delante durante 1:27 en los primeros compases. En el tercero, los subcampeones fueron siempre al frente con excepción del 0-0. En el cuarto, los de Massachusetts viajaron adelantados durante 73 segundos en los minutos de tanteo. Mejoraron algo sus prestaciones respecto al anterior duelo en The Q —la menor ventaja de los Cavs en el segundo tiempo fue un +18— colocándose a 7 puntos un par de ocasiones en el último cuarto. Un espejismo ya que en el clutch no tuvieron opciones reales.

Anoche, en Boston, más de lo mismo. Cleveland estuvo arriba 2:41 en el acto inaugural y desde entonces a contracorriente. En la segunda parte únicamente redujeron su desventaja por debajo de la barrera de los diez a un -9 al comienzo del tercer periodo.

¿Qué nos deparará el sexto encuentro en la madrugada española del viernes 25 al sábado 26 (2:30)? Los de Lue están obligados a ganar para seguir vivos y forzar el séptimo y definitivo. Los Celtics, por su parte, tienen una oportunidad de oro para, en casa de LeBron, sacar el primer billete a las Finales de un equipo del Este en el que no está LeBron desde 2010. Año en el que, precisamente, los orgullosos verdes disputaron su última serie por el anillo. Si el guion se cumple, tocará victoria para los locales, para Cleveland. Y tendríamos Game 7.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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