Otro Madrid de por vida

Europa se rindió de nuevo ante la evidencia y sacó bandera blanca ante el hábito ganador y único del Real Madrid. Un Madrid infinito para el que no pasa el tiempo. Un club que anda por la Copa de Europa en pantuflas. Un equipo con hechizo tal con este torneo que es tan capaz por las buenas como por las malas. Que lo mismo certifica su decimotercera Orejona con un gol de Bale para la posteridad como con dos torpezas igual de históricas del portero rival. En Kiev conquistó su tercera Copa consecutiva, gesta que solo estuvo al alcance del Madrid de Di Stéfano, el Ajax de Johan Cruyff y el Bayern de Franz Beckenbauer. Casi nada. El Madrid no se explica, solo discurre en otra dimensión, en otra época y en esta. Inalcanzable para un Liverpool tan angustiado por la lesión de Salah, su estrella, como hundido por las torpezas de su meta Karius. El Madrid le penalizó con creces. Y eso que el duelo arrancó con el conjunto inglés mejor expuesto y más decidido.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*