«Kawhi se va a enamorar de Toronto. No se va a marchar»

Si una vez materializado su traspaso a los Thunder, el futuro de Paul George —finalmente renovó con la franquicia de OKC hace unas semanas— se acabó convirtiendo en un tema recurrente, la situación de Kawhi Leonard amenaza con redoblar el interés (y los rumores) tras su traspaso a los Raptors. Recapitulemos. Después de una temporada marcada por una misteriosa lesión en el cuádriceps que apenas le permitió disputar 9 partidos en todo el último curso, la relación entre el alero y los Spurs, la franquicia que estaba llamado a encabezar como heredero de Tim Duncan, se torció por completo. Kawhi dejó claro que no quería continuar, lo que obligó a San Antonio a buscarle una salida. El deseo del jugador, ser traspasado a Los Ángeles. Algo que finalmente no sucedió. Tras días de negociaciones con distintos equipos, los Spurs llegaron a un acuerdo con Toronto. 

Una nueva etapa que, por decirlo suavemente, no comenzó con buen pie. Antes incluso de que la operación se cerrase en plena madrugada de Estados Unidos, el entorno de Leonard filtró la negativa del MVP de las Finales 2014 a marcharse a Canadá. Horas después, confirmado el traspaso, este redobló su órdago llegando incluso a amenazar con no jugar durante todo el curso. No obstante, este fin de semana le hemos visto ya posar en las instalaciones de los dinosaurios junto a Masai Ujiri, su presidente, y Bobby Webster, su general manager. Una imagen colgada en la cuenta de Twitter del equipo en la que se ve a Leonard, y esto es noticia de por sí, sonriendo.

Hay quien ha querido ver en esta pose un gesto de buena voluntad por parte de un jugador que, con contrato en vigor al menos hasta el próximo verano, está obligado a ponerse a las órdenes de su nuevo equipo siempre y cuando esté bien físicamente. Lo contrario sería un caso completamente anómalo en la NBA y de consecuencias aún más imprevistas

Si Leonard consigue superar sus problemas en el cuádriceps y mentalmente está preparado y motivado para este nuevo reto, a pesar del muy doloroso adiós de DeMar DeRozan, los Raptors se convertirían de inmediato en el máximo favorito junto a los Celtics para ocupar el trono que LeBron James ha dejado huérfgano en la Conferencia Este. De ahí la arriesgada y valiente apuesta de Masai Ujiri. Aunque cabe preguntarse, tal y como hace Zach Lowe en su último podcast de la ESPN, si habría despedido a Dwane Casey y después nombrado a un Nick Nurse sin experiencia como head coach en la Liga, de habérsele puesto antes a tiro la opción Leonard. 

Antes de ser elegido en el puesto número 15 del draft 2011 por los Spurs, Kawhi pasó dos años en la Universidad de San Diego State. Una ciudad al sur de California, en la que a través de su diario local, acaban de lanzar un guiño a la afición de Toronto. «Esto es lo que alguien que conoce bien a Leonard me ha comentado en privado: ‘Se va a enamorar de Toronto, eso es lo que va a ocurrir. Ya te digo que no se va a marchar«, se puede leer en The San Diego Union-Tribune. Evidentemente, hay que ser muy cautelosos a la hora de dar credibilidad a una información en la que no se revela quién hace tal afirmación. Incluso podría tratarse de una campaña para lavar una imagen que públicamente ha quedado en entredicho.

No obstante, más allá de cómo pueda ir la campaña 2018-19, los Raptors tendrán a su favor la baza económica para tratar de retener al alero el próximo verano. Después de quedarse sin la opción de renovar con los Spurs por 221 millones y 5 años, dentro de doce meses los canadienses podrán ofrecerle una ampliación de 190 millones por cinco años. Si decidiera marcharse a un nuevo equipo como agente libre, el máximo contrato que podría firmar sería de 141 millones a repartir en cuatro y no cinco años. Como sucedió en 2017 con Paul George, las elucubraciones no han hecho otra cosa que comenzar.

  

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