Leonard, celoso del tratamiento que reciben otras estrellas

«Todos desearíamos que las cosas hubieran sido diferentes«. R. C. Buford, mánager general de los San Antonio Spurs, resumió un mes antes del traspaso con Toronto Raptors el último año de relación con Kawhi Leonard. Un trato tenso del que se conocen los grandes trazos. La diferencia sobre qué lesión tenía en el cuádriceps (atrofia muscular versus tendinopatía) parece ser la principal línea argumental de la desavenencia, la que llevó al distanciamiento. Sin embargo, hay otras pequeñas migas de pan que seguir en toda esta historia según Jeff McDonald.

En un artículo en el San Antonio Express-News, el periodista ofrece una serie de momentos que cambiaron esa personalidad de hielo tan cercana a la de Duncan y que tanto gustaba en la franquicia de la espuela plateada. La estrella que «amaba el gimnasio» cuando llegó a Texas en el draft de 2011, según Chip Engelland, entrenador de tiro de los Spurs, era el hombre llamado a mantener el barco a flote cuando el eterno cuatro dejase el baloncesto. «Nunca sabes si está feliz o triste«, comentaba Popovich al principio de una carrera alejada del centro mediático. Parecía no importarle las miradas ajenas. Su gran virtud era esa, ser de piedra.

Pero la roca comenzó a agrietarse en su primer All Star Game en 2016. Justamente en Toronto. En su actual ciudad de residencia, Leonard notó la distancia que le separaba con otras estrellas. Mientras Russell Westbrook iba por las calles de El Norte con un coche de alta gama, él se movía en el trasporte estándar que ofrecía la NBA. Algo estaba fallando. Él tenía un anillo. Él era MVP de las Finales de 2014 y nadaba en un mar diferente al del base de los Oklahoma City Thunder. Él quería eso.

Su ego y perfil de superestrella se vio alimentado en su visita a China en el verano de 2017. En ese agosto, el país asiático le recibió con grandes honores y miles de aficionados se arremolinaban cerca de él portando camisetas con su nombre. «Me sorprendió la cantidad de fans que había. Es impactante ver lo grande que es el apoyo que tiene la NBA«, dijo Leonard a su regreso a Estados Unidos. Piedras sobre un río que formaban círculos cada vez más grandes. Y no solo Kawhi se daba cuenta de su importancia. Su tío también. 

Dennis Robertson ocupó el papel de padre de Leonard cuando este murió en un tiroteo en un lavadero de coches en Los Ángeles en 2008. Su relevancia en la carrera del alero era grande de inicio y fue mayor cuando Kawhi se separó en 2016 de Brian Elfus, su primer agente. Fue Robertson quien rechazó un acuerdo de 20 millones con Jordan Brand. Creía que su sobrino merecía más. 

La coraza saltó por los aires definitivamente por las intervenciones de Tony Parker y Gregg Popovich en los medios. «Tuve su misma lesión, pero 100 veces peor«. Las tres últimas palabras del francés cuestionaban el compromiso del alero con el equipo y no gustaron al entorno del alero. 

Luego llegó Pops. Se puso delante de los micrófonos y dijo lo que se llevaba intuyendo desde hacía meses: el dos veces mejor defensor del año no volvería en la temporada 2017-18. «No sé cuando él y su grupo van a sentir qué están listos para regresar. Si lo supiera, estaría ya aquí«. Otra vez falta de compromiso. Otro torpedo a la línea de flotación sobre la imagen de un jugador que deseaba cambiar de aires y acabó en Toronto. Finaliza contrato el próximo verano. Veremos que pasa entonces y que más sorpresas se nos van revelando. 

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