«¿Jordan o LeBron? Una discusión divertida si esperas una pizza»

Desde que Michael Jordan cogiera el testigo de Larry Bird y Magic Johnson como salvador de la NBA y se viera que era un jugador como nunca antes se había visto, el debate sobre quién era el mejor de siempre parecía cerrado: el 23 de los Chicago Bulls estaba un peldaño por encima del resto. Seis anillos, diez veces máximo anotador de la temporada y cuarto en la historia con 32.292 puntos, 14 All Stars, en once ocasiones integrante del primer quinteto de la NBA y nueve del defensivo, tres veces MVP de la temporada regular y seis de las Finales… un cúmulo de máximos que nadie se había atrevido a rebatir hasta que LeBron James comenzó a quitarle récords y se posicionó como candidato para robarle el trono. El alero provocó que se abriera una puerta antes cerrada a cal y canto.

El ya jugador de Los Angeles Lakers solo tiene tres campeonatos, pero es el único de la historia en sumar más de 30.000 puntos, 8.000 rebotes y 8.000 asistencias en su carrera. Además, acumula más de 2.000 capturas y 1.000 pases de canasta en los Playoffs. Nadie más lo ha logrado. Sus 419 robos son récord de la postemporada. Nada mal para una jugador que ha sido, al igual que Jordan, en 14 ocasiones All Star y en 14 ha formado parte del mejor cinco de la Liga y en seis del defensivo. También ha conquistado cuatro MVPs de la temporada regular y tres de las Finales.

Pero quién es el GOAT (Greatest Of All Time, el mejor de todos los tiempos) del baloncesto para otro de los grandes mitos de la NBA como Kareem Abdul Jabbar. El legendario pívot, que ha entrado en más de una ocasión (y por mérito propio) en este debate, lo tiene claro: no es más que una conversación de bar.

«Estas discusiones sobre el GOAT son divertidas distracciones mientras estás sentado esperando a que te sirvan una pizza«, dice el máximo anotador de todos los tiempos a Marc J. Spears (The Undefeated). «Está a la par con qué superpoder querrías tener: volar o invisibilidad. No importa si estoy incluido o no en esa lista. Jugué muy duro y ayudé a mis compañeros de equipo. Eso es lo más importante«

Para Jabbar no existe un GOAT porque «cada jugador tiene unas circunstancias únicas«. «Jugamos en diferentes posiciones, bajo diferentes reglas y con diferentes compañeros de equipo y entrenadores. Cada uno tuvo que adaptarse a sus circunstancias y encontrar una manera de sobresalir. Esto no son Los Inmortales, puede haber más de uno«, concluyó.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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