Cristina Fernández se declara una perseguida política en la causa de los cuadernos

Cristina Fernández de Kirchner volvió a los tribunales. Lo hizo sola, sin el baño de masas que la arropó en ocasiones anteriores. A las 10 de la mañana de hoy, dejó un escrito ante el juez Claudio Bonadio, al que acusó de ser un “brazo de persecución” política en una nueva “estrategia regional para proscribir dirigentes que permitieron salir de la pobreza a millones de personas”. Se comparó así con Lula de Silva, preso desde abril a Brasil en la víspera de una elección presidencial que lo tiene como favorito. Fernández de Kirchner se presentó por quinta vez ante Bonadio, esta vez en una causa por presunto cobro de sobornos. El juez la acusa de ser la líder de una organización que desde el Estado montó un esquema de recaudación de dinero negro, aportado por las empresas que durante su Gobierno se beneficiaron con millonarios contratos de obra pública.

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