Increíble: subasta su condición de fan por 1.973 dólares después de desesperarse con los Knicks

Los veranos NBA, entre temporada y temporada, dan para mucho. También para muchas anécdotas y noticias que van de lo curioso a lo directamente estrambótico. Pero pocas en este tramo que aguarda al arranque de la pretemporada como esta: un aficionado de los Knicks se ha hartado hasta tal punto de su equipo (cinco años seguidos fuera de playoffs) que, después de 33 años de amor incondicional a los Knickerbockers, ha decidido subastar su condición de aficionado. Y lo ha hecho a través de eBay y con una puja que arranca en 1.973 dólares.

Los Knicks, de ahí esa cifra, ganaron su último (y segundo) anillo en 1973. El que gana la puja podrá elegir el equipo al que pasará a animar de todo corazón el protagonista de nuestra historia, Evan Perlmutter (en Twitter, Infuriated Knicks Fan). Esa cantidad no es solo dinero fácil para el padre de la idea, sino que cubrirá gastos básicos en su nueva vida como aficionado. Ya que las condiciones del cambio incluyen: dedicación sincera al nuevo equipo, una apuesta de 500 dólares sobre su número de victorias, el pack de todos sus partidos en el League Pass, dos camisetas diferentes, el viaje a un partido en su pista, cambio de matrícula de una de los Knicks a otra con motivos del nuevo equipo, cambio del cubo de basura de los Knicks a otro del nuevo equipo y la quema de al menos tres objetos de los Knicks.

Algunas de esos conceptos suman unos 1.200 dólares y la puja, que llegó a superar los 3.000, ronda ahora los 2.000, tal como su protagonista ha confirmado a Yahoo, donde dice que quiere dejar atrás “17 años de dolor” que le han llevado a este “punto de no retorno”: “La gente tiene que saber hasta qué punto he amado a los Knicks. Pero ahora me estoy liberando. Lo he dado durante estos años de James Dolan y cuanta más ilusión ponías, peor iban las cosas. Eso no es un mal pick en un draft, un mal general manager… son casi 20 años de frustraciones. Ni siquiera tankeamos en condiciones, ni las bolitas del draft nos sonríen desde 1985, con Patrick Ewing… Stephen Curry salió justo antes de que eligiéramos a… Jordan Hill. Te rompe el corazón cada vez que mete un triple desde 10 metros y el Oracle se vuelve loco. Solo Dolan puede hacer que Phil Jackson pase de Rey Midas a convertirlo todo en basura”.

Claro que hay algunos equipos al que le costaría especialmente animar si finalmente es uno de ellos el que le cae en la subasta: “Es fácil, los Bulls y los Pacers, nuestros grandes rivales en los 90. Y los Heat. Y como ciudadano de Nueva York auténtico, odio Boston. Así que hay que añadir a los Celtics a la lista. Tampoco me gustan los Wizards y hay equipos terribles en ciudades terribles. Kings, Pistons… Grizzlies”. Y otros que le harían más ilusión que los demás, claro: “Los Warriors son el mejor equipo desde el Dream Team de 1992. Además podría ir contra los Rockets, a los que odio desde que nos ganaron las Finales de 1994”.

Sus camisetas de Patrick Ewing y Allan Houston son las dos cosas que más le dolería quemar de las tres que ha prometido convertir en cenizas. También la toalla que daban en el pabellón en el tercer partido de la final del Este de 1999, la de la mítica jugada de cuatro puntos de Larry Johnson contra los Pacers. Y no quiere que se crea que es solo una forma rápida de conseguir algo de dinero: “Cuando digo que soy un aficionado de los de verdad, es que lo soy lo seré del nuevo equipo. Veo todos los partidos, con previa y postpartido, trato de convencer a otros para que se unan… Soy apasionado y leal, aunque ahora pueda parecer irónico. No se trata de conseguir un League Pass gratis, aunque es fundamental para desprenderme del cable que depende de… James Dolan”.

 

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