Ibaka (34+10) y los Raptors ya no tienen miedo: paliza a LeBron

Hace medio año los Raptors salían de Cleveland con un 4-0 rotundo que les dejaba fuera en las semifinales de la Conferencia Oeste. Por tercer año consecutivo los Cavs les echaban de la pelea por el título con un nombre propio que lo eclipsaba todo: LeBron James. Los Raptors habían perdido los diez últimos partidos de playoffs contra el Rey y el futuro del proyecto quedaba totalmente en entredicho.

Seis meses después han vuelto a verse las caras con su bestia negra, pero esta vez les recibía en una nueva casa. Y en estos seis meses de cambios, para LeBron y para los Raptors, la vida ha dado un giro de 180º. Donde antes sólo había derrota para los canadienses ahora hay victoria. Y no una cualquiera. Porque fue poner el pie en el Staples Center y los Raptors pasaron literalmente por encima de los Lakers. Con una superioridad tan grande que daba hasta pena verlo. Y todo esto sin Kawhi Leonard, que fue baja por precaución. Los 4.000 Km. que separan Los Ángeles de Toronto parecen ahora mismo una distancia imposible de reducir.

Y con la ausencia de Kawhi, Lowry e Ibaka tomaron el mando del encuentro. El base, que está jugando el mejor baloncesto de su carrera, llevaba 9 asistencias al final del primer cuarto. Acabó el partido con 15, a las que sumó 21 puntos y 6 rebotes. Pero con Ibaka hay que hacer una mención especial, ya que logró su mejor marca de anotación en la liga. En esos 12 primeros minutos había metido 20 puntos, con un 8/8 en tiros de campo. Llegó a acertar sin fallo sus primeros 14 lanzamientos. El último que lo hizo fue Shaquille O’Neal en 2006. Su estadística final fue de 34 puntos y 10 rebotes en 29 minutos.

En qué se tradujo estas dos actuaciones y las de algunos más (Siakam 16+13, Green 15+3+3, Valanciunas 14+8): en la mayor paliza de un equipo a domicilio en un primer cuarto en los últimos 20 años. En ese cuarto los Lakers llegaron a ir perdiendo por 31 puntos. No le pasaba algo así a un equipo jugando en casa desde hacía dos décadas. La preocupación no debería ser tanto por la derrota. Ya han perdido varios partidos y el rival era de los más difíciles. El problema es que es la primera vez que desde el primer minuto hasta el último los Lakers han dado sensación de impotencia. No ha habido ni un solo momento en el que pareciese que les podían hacer el más mínimo daño. Y eso sí que es nuevo.

LeBron James se quedó en 18 puntos y 6 asistencias en 28 minutos. Hart (+11), Ingram (+1) y Lonzo (-1) fueron los tres jugadores con los que los Lakers no estuvieron tan lejos de los Raptors. Pero ni el primero ni el tercero llegaron a 30 minutos de juego. El miércoles reciben a los Wolves, otro equipo con bastantes problemas. Veremos quién de los dos sabe pescar en río revuelto.

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