El Congreso se topa con el espejo violento de México

“Fue un error (…) ella era una joven limpia, estudiante y deportista”. La respuesta sonó tan indignante como el silencio habitual, pero esa fue la conclusión a la que llegó ayer el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, al intentar explicar el brutal asesinato de la hija de una diputada, que ha sacudido a la clase política mexicana y ha recordado el estado de putrefacción en el que se da el relevo en la presidencia.

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