Estos Wolves no son los mismos: ganan sobrados a los Blazers

Los Sixers estarán eufóricos con su nuevo big-three y la primera victoria para poderlo celebrar realmente, pero los Timberwolves sí que parecen un equipo nuevo (y mejorado) desde el traspaso de Jimmy Butler. Es increíble cómo la salida de un jugador de su nivel puede mejorar a un equipo. Lo que habla a las claras del ambiente tóxico que estaba acumulado en el vestuario con su presencia, porque es imposible argumentar que ninguno de los dos jugadores que han llegado desde Philadelphia sean mejores que él. Pero muchas veces es tan importante lo que se hace dentro de la cancha como lo de fuera, y ahí Butler nunca encajó en los Wolves.

De las nuevas incorporaciones, Covington es el que realmente está dando un rendimiento importante. Anoche, y con problemas de faltas, metió 14 puntos (5/7 en tiros de campo, 4/6 en triples) y cogió 5 rebotes en 23 minutos. A Saric por el momento se le sigue esperando. Volvió a salir desde el banquillo para 9 puntos y 7 rebotes en 27 minutos. El mejor fue Andrew Wiggins, que acabó con 23+5+4+2.

A los Blazers, que tenían la oportunidad de poner a medio partido de los Warriors, les penalizó su mal porcentaje desde la línea de tres (27,6%), ejemplificado mejor que nadie en Damian Lillard, que hizo 1/7. C.J. McCollum (18) y Nurkic (13+11) fueron de los pocos que mantuvieron el nivel.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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