¡Debacle en el Oracle! Ridículo de los Warriors, que suman ya cuatro derrotas consecutivas

Los Warriors no tienen antídoto para las bajas, a la vez, de Stephen Curry y Draymond Green; y si lo tienen, se lo están guardando como oro en paño. Las alarmas ya habían saltado al encajar tres derrotas seguidas, pero no se esperaba que llegara en casa una cuarta, ante uno de los grandes rivales directos de los últimos años (OKC) y de una forma tan estridente como en este 95-123.

Steve Kerr continúa dando descanso necesario a Green y Curry, pero no hay soluciones que funcionen. Lo fían todo a lo que puedan hacer Kevin Durant y Klay Thompson, las otras dos grandes estrellas en lo que Cousins pueda empezar también a jugar, y hay carencias evidentes si queremos agrandar un poco más el espectro.

Los Thunder salieron bien, simplemente, y eso les valió para tantear por dónde iban a ir los tiros. La labor de observación fue fantástica. Ante el agujero que deja Draymond Green, los visitantes atacaron la zona como si no hubiera un mañana y por ahí sacaron buena parte de sus puntos en los primeros compases. Primero fue Durant el que daba respuesta con acciones totalmente individuales pero de gran ejecución técnica, muy de como es él, y ya entrado el segundo cuarto fue Thompson el que acercó de nuevo a los Warriors (26-26, minuto 14) a base de lanzamientos exteriores cuando el rival ya les había sacado previamente hasta siete de ventaja.

Pero había otro dúo que estaba más entonado. No el Durant/Westbrook, que cada vez disipan más su absurdo pique y entraban al partido como la segunda pareja en la que ambos promediaban 30 puntos por partido en sus crudos enfrentamientos, no: Paul George y Dennis Schröder destrozaron la defensa de los Warriors a partir de los segundos 12 minutos. Ambos, sabiendo bien cuándo tenían que penetrar ante los huecos en el centro de la zona y cuándo debían lanzar desde fuera: entre los dos firmaron un 33/43 en tiros que habla a las claras de su buena selección.

De la mano de sus dos estrellas restantes los Warriors intentaron un poco más al salir de los vestuarios tras el descanso, pero fue a peor. El último periodo fue un desastre, 16-36, e incluso arrancó algún abucheo en el Oracle Arena en contra del equipo local. La mala noticia para los Thunder, que dan un estacazo importante a la confianza del campeón, fue la dolorosa lesión de Hamidou Diallo al torcerse el tobillo en un salto y salir del pabellón en camilla.

Es la cuarta derrota seguida de los Warriors, algo que no le había pasado a Steve Kerr desde que entrena a la franquicia de Oakland. Estos 28 puntos de diferencia en contra como local también suponen la segunda peor marca de Golden State con Kerr como técnico.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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