Los Sixers «están cansados» y Fultz podría ser traspasado

Markelle Fulz tiene todavía 20 años, una edad a la que no habían llegado a la NBA muchos de los mejores de la historia. Y, sin embargo, una carrera de por ahora solo 33 partidos (7,7 puntos, 3,4 asistencias de media) está en peligro. Como mínimo, su periplo en unos Sixers que ascendieron del número 3 al 1 del draft de 2017 para asegurarse los servicios del explosivo base de Washington. Fue un gran draft, o eso ha parecido hasta ahora, y los Sixers tuvieron que dar una primera ronda a los Celtics para tener el número 1. Eso siempre formará parte del currículum de Fultz, y será mucho más que un simple asterisco mientras su rendimiento no justifique la operación, el número 1 y la fama que le precedía desde que era un jugador de instituto en Maryland.

En esta segunda temporada, los Sixers (Brett Brown) le habían dado a Fultz la titularidad, aunque juegan con la máxima exigencia en el primer Este sin LeBron y aunque no haya parecido desde luego que pueda formar, al menos a corto plazo, un buen backcourt con un Ben Simmons que, como él ahora mismo, no tiene lanzamiento exterior. La llegada de Jimmy Butler multiplicó la presión para ganar en el corto plazo, aumentó la necesidad de tener tiro de tres (y propició la vuelta de JJ Redick al quinteto inicial) y desembocó en el nuevo pie a tierra de Fultz, según su agente y abogado, Raymond Brothers, hasta que visite a un especialista para analizar el estado de su hombro, uno de los grandes temas de la NBA en los últimos trece meses. Además, The Athletic añadió que había otra lesión, ésta en una muñeca, y que Fultz se inclinaba, llegado a este punto, por un cambio de aires. Brothers desmintió después este extremo.

Pero ahora Keith Pompey, periodista de Philadelphia, ha escrito un artículo demoledor en el que da algunas líneas maestras de lo que puede ser definitivamente el principio del fin de la relación Fultz-Sixers: por un lado, asegura que en la franquicia se vendió durante la temporada pasada que los problemas de tiro de Fultz (un asunto viral en redes sociales cada pocas semanas) tenían que ver con la extraña lesión de hombro para proteger a su pick número 1 cuando, en realidad, varios médicos habían rechazado cualquier relación entre la lesión y el desvanecimiento de la mecánica de lanzamiento del base. La razón era, en realidad, un bloqueo mental.

Pompey cita fuentes de los Sixers para asegurar, además, que en la franquicia están cansados de todo el drama que rodea a la situación del jugador y que este cada vez  forma menos parte de sus planes a largo plazo. El traspaso empieza a ser una posibilidad tan real que ya se habla de aceptar no solo una primera ronda tardía (lo que ahora mismo sería un precio muy alto, por triste que suene) sino simplemente un expiring contract con el que liberarse de los 9,7 que cobrará Fultz en la temporada 2019-20.

Y todo esto, con el jugador fuera del equipo en los dos últimos partidos y por detrás de TJ McConnell en la rotación de bases en el anterior. Un drama que no cesa para un enorme talento que, tiene todavía mucho tiempo, todavía no ha asomado en la NBA y cada vez parece que más probable que si alguna vez lo hace no será en Philadelphia.

 

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