Brandon Ingram, un problema para los Lakers o la llave para fichar a Anthony Davis

«¿Es Brandon Ingram un arma a largo plazo al lado de LeBron o una pieza para un trade de los Lakers?» Así titula Eric Pincus su artículo de Bleacher Report sobre el papel actual del jugador de tercer año en la plantilla de los de púrpura y oro que ha corrido como la pólvora por Estados Unidos. Pincus, un especialista en todo lo que tiene que ver con los contratos de la NBA (duración, cantidades, cómo encajan en la economía de las franquicias o cómo podrían encajar después de traspasos o fichajes en la agencia libre), además de estar afincado en Los Ángeles y conocer muy bien al entorno de los Lakers, ha puesto sus cartas sobre la mesa.

Según él «los Lakers aún están avaluando su plantilla y necesitan saber si Ingram puede funcionar a largo plazo junto a LeBron». De momento no lo está haciendo, y lo demuestra con datos. Ingram tiene el balón antes de sus lanzamientos más de dos segundos en un 67,5% de veces. Y en el 27,5% lanza después de haberlo tenido más de seis segundos. Es decir, que estamos ante un jugador cuyo estilo requiere de amasar el balón para ser productivo, algo que teniendo a LeBron James como compañero no suele funcionar.

Kuzma y Hart

En contraposición, le compara con Kuzma y Hart, dos jugadores que nunca han llegado a tener el cartel de Ingram pero que se muestran mucho más eficientes al lado del Rey. El primero necesita menos de dos segundos para lanzar un 63% de la veces; el segundo un 70,5%. Y otro aspecto que no le está beneficiando son los triples. Sólo intenta 1,7 por partido con un 32,4% de acierto. Mientras tanto, Hart tira 4,5 por partido con un 39,7% de acierto y Kuzma, que sólo mete el 31,6%, lanza 5,6 veces desde la línea de tres. Otra de las claves habituales en el buen funcionamiento de los equipos de LeBron. Hombres abiertos que le dejen espacios para penetrar y que estén preparados para recibir sus pases desde dentro. Eso tampoco lo cumple Ingram.

Pero el problema no es que su rendimiento sea peor que el de Hart o Kuzma, sino que el del equipo es mejor cuando no está en la pista. Hasta ahora el quinteto titular de los Lakers, cuando ha tenido a toda la plantilla sana, ha sido Lonzo, Ingram, Kuzma, LeBron y McGee. Con ellos en cancha promedian un rating ofensivo de 103,1 puntos por cada 100 posesiones y uno defensivo de 102,9. Si colocamos a Hart en el puesto de Ingram el ofensivo se transforma en 110 (+6,9) y el defensivo en 95 (-7,9). 

La misma prueba se puede hacer cambiando al pívot. Con Tyson Chandler en el puesto de 5 e Ingram jugando el ofensivo es de 94,7 y el defensivo de 91,7. Si cambiamos a Ingram por Hart, el ofensivo se transforma en 119,2 (+24,5) y el defensivo en 89,2 (-2,5). Es decir, que en lo que va de temporada, y ya son 31 partidos los que han jugado los Lakers, cualquier quinteto básico en el que esté Josh Hart en lugar de Brandon Ingram da mejores resultados tanto en ataque como en defensa.

Sin embargo, es difícil defender que Hart o Kuzma o Lonzo sean libra por libra mejores jugadores que Ingram. De los cuatro seguramente sea el más completo si nos fijamos en sus cualidades en los dos lados de la cancha. De su año de rookie al pasado como sophomore aumentó su producción una barbaridad. Pasó de meter 9,4 puntos a 16,1. De meter un 40,2% de sus tiros a un 47%, y de un 9,4% de triples a un 39%. Pero si recordamos la 2017/18, muchas de las mejores actuaciones de Ingram coincidieron con la ausencia de Lonzo, cuando tuvo que asumir el papel de base y acumular gran parte del tiempo de posesión. Algo que con LeBron es imposible ahora y siempre.

La mejor opción para un trade

Por tanto, ¿deberían plantearse los Lakers incluirle en un paquete el próximo verano para intentar fichar una estrella? Según cuenta Pincus, la idea que hay en la liga y que se la transmite un agente de jugadores es que «probablemente sea traspasado en algún momento, ya sea para conseguir una segunda o una tercera estrella para el proyecto». Porque lo cierto es que los Lakers tienen espacio suficiente para hacerse con un jugador top que pueda llegar libre sin necesidad de tocar a ninguno de sus jóvenes. Pero si se pone a tiro un pieza de caza mayor (y ahí entra con toda la fuerza la opción Anthony Davis), entonces sería el momento de colocar a Ingram en el escaparate.

Un ejecutivo de la NBA se lo confirma: «Ingram sería el gran reclamo en el caso de querer ir a por un jugador de primer nivel, un Bradley Beal o un CJ McCollum, mientras que Kuzma o Hart serían el segundo en discordia». Es decir, que sin Ingram es probable que no consigan a Davis, Beal, McCollum o cualquier jugador por el estilo que pueda ponerse a tiro.

Kuzma, el gran robo del draft de 2017 junto a Donovan Mitchell, ya hizo que los Lakers dejaran marcharse a Larry Nance Jr. y a Julius Randle. Y ahora, y con la expectativa de poder hacerse con una pieza de caza mayor, Brandon Ingram podría ser el siguiente. Pincus acaba el árticulo diciendo que «Ingram todavía puede ser una estrella en este equipo, pero a lo largo de aproximadamente un tercio de la temporada aún no se ha establecido como el Scottie Pippen de LeBron James». Y si no es capaz de transformar su juego y adaptarlo al del nuevo jefe del vestuario, es probable que este sea su último año vistiendo la camiseta de los Lakers. 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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