LeBron: «Sería increíble tener a Anthony Davis en los Lakers»

El viernes, Anthony Davis se enfrenta a los Lakers de LeBron James por primera vez, en el Staples Center. Así que era obvio, como en la única visita del ala-pívot al Garden, que a medida que se acercara el partido iban a coger temperatura los rumores, cábalas, comentarios y preguntas en torno a un jugador que es el nada disimulado gran sueño de dos gigantes en caminos de regreso. Muy distintos, pero regreso.

Antes de la derrota en pista de los Nets, el último partido previo a ese duelo contra los Pelicans en L.A., Dave McMenamin, de ESPN, le preguntó a LeBron antes del partido cómo sería tener a Davis en los Lakers y este no escatimó convicción: «Sería increíble. De verdad, una pasada. Sería algo increíble». Desde luego, es lo que diría cualquiera. Cualquiera que pueda: no hay riesgo de multa para los jugadores que hablan de otros jugadores, el tampering es para directivos, como bien sabe Magic Johnson. Pero las ramificaciones son obvias y algunos ya ven el pistoletazo de salida de un largo y difícil tramo de cortejo. Algunos ya lo vieron, de hecho (y ahora unen puntos en el esquema general) cuando Davis cambió de agencia de representación en verano y se unió a Klutch Sports, el sacrosanto entramado de Rich Paul, mano derecha de LeBron.

Davis tiene 25 años y promedia 28 puntos, 12,4 rebotes, 4,7 asistencias, 2,8 tapones y 1,7 robos. Es, obviamente, el sueño dorado de cualquier equipo con aspiraciones y ya ha habido cuentas que le han puesto en Lakers, Celtics y Warriors. Tiene contrato en la 2018-19 (27,1 millones) y una player option para la 2020-21 que difícilmente ejecutará salvo cosa extrañísima. Los Pelicans, claro, no tienen ninguna intención de traspasarle («ni por Beyonce», dijo en octubre su entrenador, Alvin Gentry), pero los pretendientes no querrán esperar a la agencia libre de 2021 salvo que no quede más remedio. Los Lakers ya han visto que ahí se desvanecen planes aparentemente seguros (Paul George…) y tampoco tienen tanto tiempo para rodear a LeBron (34 años en unos días) de un proyecto de máxima aspiración. Además, un traspaso antes de la próxima agencia libre permitiría a los Lakers quitarse de encima la sombra de los Celtics, que no pueden hacer ninguna operación por Davis hasta que Kyrie Irving firme un nuevo contrato en julio ya que no se pueden obtener vía traspaso dos súper extensiones de contrato rookie para que convivan en la misma franquicia. En cuanto llegue julio y Kyrie (como se espera) firme un nuevo acuerdo, los Celtics podrán ir a por Anthony Davis con todo el peso de sus assets

La cuestión es que los Pelicans no tienen ningún motivo para desprenderse de él. Y menos esta temporada. No hay nada que iguale el valor de un jugador como Davis para ellos, no hay forma de justifica un movimiento así ante su masa social. Así que la única pequeña opción pasaría por la presión del jugador, que públicamente no hace feos a su equipo aunque reconoce que a veces se siente muy solo. No es para menos: pese a otra monstruosa temporada de su estrella, los Pelicans están 15-16, fuera de los puestos de playoffs del Oeste. Eso, que las cosas no vayan en lo deportivo, es algo que necesita cualquier pretendiente para intentar una operación que ahora mismo se antoja inviable.No asegura nada, pero es condición sine qua non.

Por eso, el deseo de hacerse con Davis, dijo Adrian Wojnarowski que los Lakers no querían romper su estructura plagada de contratos de un año y con sus jóvenes jugadores en el mostrador público (Ingram, Lonzo, Kuzma, Hart…) pero sin entrar en ninguna operación. Por eso no había forma de hacer un trade por Trevor Ariza: los angelinos no piensan en pequeñas mejoras durante esta temporada sino en dar el gran golpe cuando termine termine. Todo son conjeturas, pero vienen horas llenas de ellas: el viernes Anthony Davis juega en el Staples y, ya se sabe, para LeBron sería increíble tenerlo allí… pero vestido de amarillo y morado.

La eterna sombra de Carmelo Anthony

Pero, en el corto plazo, a LeBron sí le gustaría jugar con un Carmelo Anthony que sigue entrenando solo en Nueva York a la espera de que alguien mueva ficha y se haga con sus servicios. Los Lakers han sido una opción dada su excelente relación con LeBron y que aceptaría un acuerdo por poco dinero y solo hasta el final de esta temporada. Aprovechando el partido en Brooklyn, LeBron cenó con Melo y volvió a repetir que le gustaría jugar con él… aunque con tacto para no levantar más polvo del necesario: «Ya veremos, yo no dirijo el equipo. Hay cosas que, es obvio, habría que arreglar por las dos partes. Pero siempre he querido jugar con Melo y si llega la oportunidad, sería genial. Ya veremos…».

 

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