Doncic y sus Mavs no culminan la remontada en casa del campeón

Los Mavericks se están convirtiendo en un equipo pegajoso, de esos que no te quitas ni con agua caliente aunque estés en un buen punto de forma. Esta vez le ha tocado comprobarlo al campeón de la NBA, Golden State Warriors, en su propia casa, el Oracle Arena, ya que ni yéndose fácil en el último cuarto tuvieron el partido ganado hasta que quedaron 17 segundos y apareció Kevin Durant con un salvavidas en forma de triple para sentenciar. A ese extremo te llevan estos Mavs, que cada día son menos sorpresa y más amenaza.

El partido comenzó a golpe de triple. Y siguió así un buen rato. La mayor parte de las canastas encestadas por ambos equipos durante el primer cuarto fue por esa vía, la de la larga distancia. A ello se unía Luka Doncic, que era el visitante más activo en esos primeros compases, tanto fue así que fue el que primero levantó al público rival de sus asientos al grito de «Oh» tras un triple con paso atrás ante Jerebko y un mate después de una puerta atrás ante Durant. Si alguno piensa que eso son minucias, añadir que el joven esloveno estuvo defendido por uno de los mejores de la NBA en este apartado, Draymond Green (como días antes por Bradley y Beverley, de los Clippers), y metió 14 puntos en el primer cuarto hasta que fueron rotando en esa defensa. Los equipos prueban contra él, pero no saben por dónde les va a salir; aquí, liderando los mejores minutos de su equipo en este partido. 

Durant sacaba la cara en los ataques, a lo que se unía algún triple esporádico de Curry. El juego, sin embargo, ya había dejado de centrarse en la línea de tres –obviando que Wesley Matthews empezaba a calentar la muñeca y de qué manera– para que viéramos a dos de los mejores colocados en el Oeste ofreciendo varias versiones de sí mismos.

Todo cambiaría con Jonas Jerebko. El sueco, que sólo jugó 21 minutos, completó su mejor partido en la NBA (23 puntos) y fue capaz de llevar a todo un equipo campeón a la victoria con un parcial que destrozó a los Mavericks. Y no es una exageración, es que Jerebko abrió y cerró y por el camino brilló. Un rectificado y dos rebotes ofensivos abrían la lata (77-81, minuto 31), un triple y un mate la cerrarían (111-93, minuto 40) en un esfuerzo muy loable.

Eran 18 puntos de distancia los que tenía que remontar el conjunto de Carlisle, pero se les ve sin miedo y ajenos a la especulación. Sumaban de tres en tres Brunson y Finney-Smith, pero Matthews casi lo hacía de seis en seis. Dejaron a los Warriors en 6 puntos en 7 minutos. A falta de medio minuto los locales ya ganaban sólo por uno, 117-116, tras un parcial de 6-23, pero un triple de Durant a 17 segundos y en esa zona donde parece que tiene puesta una marca resolvió el compromiso.

Los Mavericks suman la quinta derrota seguida y ven los puestos de playoffs desde fuera. Por contra, los Warriors están cada vez más cerca del liderato de conferencia.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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