Los Warriors no levantan cabeza: ¡otra derrota en casa!

Algo está pasando en Oakland. En realidad no es una sola cosa. Están tirando peor que nunca, con Klay Thompson como síntoma inequívoco, Draymond Green ha pasado de ser imprescindible en los dos lados a un estorbo en ataque y la posición de pívot, que nunca fue una prioridad, ahora se ha convertido en un problema. Y entre unas cosas y otras el equipo defiende y ataca peor y no para de perder. 

Ya son 13 derrotas. Con Steve Kerr y dejando aparte la temporada del 73-9, en la primera y la tercera sólo perdieron 15 veces. Es decir, que están a dos tropiezos de igualarlo y aún estamos en diciembre. El año pasado ya cayeron en 24 partidos, pero las sensaciones eran muy distintas. Eran favoritos indiscutibles aunque los Rockets estuvieran haciendo una de las mejores temporadas de su vida. No es que hayan perdido su vitola de favoritos, pero por primera vez desde la llegada de Kerr dan la sensación de que pueden caer cualquier noche. Y eso sí que es nuevo.

Durant sofocó el primer incendio con ocho puntos seguidos, intercalados con un triple de Curry, para forzar la prórroga. En el tiempo extra empezaron claramente mejor y se pusieron por delante por primera vez desde el tercer cuarto. Las cuatro primeras jugadas de los Blazers fueron un desastre: un robo de balón de Thompson, un triple mal lanzado de Lillard, unos pasos de McCollum y una falta en ataque de Nurkic. Todo se ponía de cara para los locales, que hasta vieron como Draymond Green metía un triple. Pero entonces McCollum tomó las riendas con 5 puntos seguidos y el partido fue otro.

Curry se precipitó con 7 segundos aún en el reloj de posesión lanzando un tiro muy difícil a la media vuelta. Y con los Warriors dos arriba una presión tremenda de los Blazers sobre el base provocó la pérdida de balón, el contraataque y el triple de Lillard, que hasta entonces no había hecho nada en la prórroga. 5 segundos y los campeones uno abajo. La jugada final fue para Durant, que no acertó a meterla desde la bombilla cayendo hacia atrás.

Sorprenden muchas cosas de esos últimos minutos. Como las malas decisiones de Curry o que Thompson no lanzase ni un solo tiro. Al final, entre Nurkic (27+12+4), McCollum (24+4+3) y Lillard (21 y 5 asistencias), fueron capaces de asaltar el Oracle, algo que ya no es tan excepcional (van 5 derrotas en 20 partidos de los campeones en su pista). por cierto, dos datos curiosos. Es la primera vez que los Blazers ganan en Oakland con Steve Kerr en el banquillo rival y la primera vez que Seth Curry le gana un partido a su hermano mayor.

A todo esto, los Warriors siguen líderes empatados con los Nuggets, con un 63,9% de victorias. Pero ese porcentaje, que para los de Denver significa que están haciendo una temporada redonda, para ellos empieza a sonar a fracaso. El objetivo sigue siendo el mismo, el cuarto anillo en cinco años, pero las sensaciones no son buenas. Ya los dijo Kerr después de ganar la última final a los Cavaliers: “Lo que más me ha costado es convencer a este grupo de que querían ganar otra vez”. Puede que todo se reduzca a eso, a un problema de ambición. No sería la primera vez que un un superequipo se viene abajo por dejación de funciones. Habrá que estar atentos a las señales… 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*