Los Warriors quieren un pívot y ya tienen objetivo: Robin Lopez

Con el inicio de año se pone en marcha el tramo de temporada que mira al All Star Weekend antes de lanzarse abiertamente hacia el final de curso: los playoffs para unos, el posicionamiento de cara al draft para otros. Pero antes del fin de semana de las estrellas que este año se celebrará en Charlotte del 15 al 17 de febrero, llegará otro de los momentos clave del calendario: el cierre de mercado, fijado para el 7 de febrero. Es el segundo año en el que se adelanta al All Star después de que hace dos, en Nueva Orleans, estalló en pleno partido el traspaso de DeMarcus Cousins a, precisamente, los Pelicans.

Así que ahora empezarán a coger temperatura los movimientos y rumores enfocados a traspasos y el campeón, Golden State Warriors, no es ajeno a ellos. De hecho, su general manager Bob Myers no niega que estén buscando un pívot para reforzar la plantilla de cara a los playoffs: “Ahora mismo tenemos dos pívots. Eso en la NBA no es suficiente. Me gustaría tener el problema del año pasado, cuando eran demasiados (Pachulia, McGee, West). Esa no es nuestra situación ahora. El año pasado nos pasamos, y este parece claro que nos vendría bien tener alguno más. El regreso de Cousins sin duda ayudará. No sé cuándo llegará ni cómo va a ir. Pero, mientras, si surge una oportunidad la trataremos de aprovechar. Aunque supongo que será más adelante y no de forma inmediata vía buyout o traspaso”.

Desde luego, muchos equipos estarán atentos al corte de jugadores que siempre sigue a ese cierre de mercado (7 de febrero esta vez) para hacerse con ellos con acuerdos muy asequibles y sin dar nada a cambio. Esa es la opción favorita, por una simple cuestión de flexibilidad, de los Warriors y, de hecho, hay un nombre que sobresale por encima de todos: Robin Lopez. El pívot de los Bulls, de 30 años, es californiano de nacimiento y formación: jugó sus años de High School en Fresno y los de College en Stanford. Ahora se está quedando sin sitio en los Bulls, un equipo en plena renovación que prefiere dar minutos a sus dos nuevos referentes interiores, Lauri Markkanen y Wendell Carter Jr. Lopez está en el mínimo de minutos desde su año rookie (17,2) y los Bulls lo tienen en el mercado al igual que a Jabari Parker. Acaba contrato y en Chicago prefieren, obviamente, obtener algo por él si bien contemplan la opción de cortarle si pasa el 7 de febrero sin que lleguen buenas ofertas. El contrato de Lopez, 14,3 millones, hace que sus pretendientes prefieran, por ahora, apurar la vía del buyout.

Los Warriors, efectivamente, van cortos en la posición de pívot puro. La lesión para toda la temporada de Damian Jones cortó la proyección (menos de la esperada por la franquicia, en todo caso), del ultra físico cinco de tercer año. Sin él, y con Draymond Green además en un momento de juego muy bajo, quedan Kevon Looney, un gran defensor demasiado tosco en ataque, y Jordan Bell, un jugador que debería acoplarse muy bien al estilo de los Warriors pero que está decepcionando en su segunda temporada, con problemas para manejarse en la rotación con solidez. Con la incógnita de Cousins (una gran incógnita), los Warriors van a por más en el juego interior y, desde luego, Robin Lopez sería un refuerzo excelente en el rol que antes ocuparon Pachulia y, antes que él y con maestría, el australiano Andrew Bogut.

 

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