Kawhi manda otro aviso a navegantes con sus 45 puntos

Los Raptors no frenan ni teniendo bajas. Si bien es cierto que el control de la Conferencia Este ahora se lo están repartiendo con los Bucks, las bajas no parecen afectar en demasía al conjunto de Nick Nurse; tienen gasolina para rato. Si no es uno, es otro, y si no son dos. Éste fue el caso del partido que les enfrentó a los Jazz, que siguen luchando por alcanzar una regularidad que todavía no llega.

El cuadro aquí local empezó más entero que su rival, teniendo las primeras ventajas. Los de Utah aprovecharon la salida de Greg Monroe, la referencia por dentro de los canadienses -que no cuentan con Valanciunas estos días- si consideramos a Ibaka alguien que juega ya cada vez más por fuera, para carcomer a los de Toronto por dentro. Entre Gobert y Favors se hicieron fuertes ante los problemas defensivos evidentes de ‘Moose’.

Siakam, el hombre móvil que ya es lo que quieren que sea Ibaka, fue el encargado de poner en dificultades a los de Quin Snyder, les rompía los esquemas con su movilidad y su pelea en los tableros. Esa dualidad y la aparición, todavía esporádica en el segundo periodo, de Kawhi Leonard dejaba en ventaja a los Raptors, aunque no por mucho tiempo.

El inicio de la segunda parte sirvió para que los Jazz se pusieran por delante por sólo unos pocos instantes. Ahí llegó el gran parcial de los locales, que ya sí miraron a Leonard cual faro que guía. El clínic era de libro: penetraciones con parada y tiro, engaños en el poste bajo, lanzamientos de media distancia y muchas faltas forzadas. Kawhi fue capaz de anular a su propio compañero de equipo, que estaba haciendo e hizo el mejor partido de su carrera en la NBA (28 puntos y 10 rebotes).

En los últimos minutos la mano de Crowder, el mejor de los Jazz (21 puntos), se notó. Dos triples a falta de dos minutos acercaban un poco a los suyos, pero la respuesta de Leonard fue muy clara: bandeja a la remanguillé ante Gobert y canasta usando el cuerpo ante Ingles. Y finiquitado.

Leonard hizo 45 puntos en el partido previo a su regreso a San Antonio, el equipo que dejó el pasado verano. Logró esa marca justo un año después de que DeRozan, el jugador por el que fue traspasado, hiciera el que todavía es el récord de franquicia de puntos en un partido (52). Y no parece casualidad.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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