Los Wolves se despiden de Thibadeau con paliza a los Lakers

Poco después de acabar el partido todo el mundo se olvidó de que los Minnesota Timberwolves acababan de arrasar a Los Ángeles Lakers. El despido de Tom Thibodeau lo tapó todo. Pero se acababa de jugar un partido en el que los Lakers volvieron a notar sobre manera las bajas que les martirizan. El solo hecho de la ausencia de LeBron James ya ha demostrado ser devastador para ellos. Pero, por si fuera poco, a la baja de la estrella se le suman casi todos los días alguna más.

Anoche fueron las de Rajon Rondo, al que aún le quedan unas semanas para volver, y la de Kyle Kuzma, que se había mostrado como el anotador más fiable en ausencia de LeBron. Y el resto de los jóvenes no acaban de tirar del carro. Ni ellos ni los veteranos, que sin la figura del Rey parece que no acaban de conformar un equipo fiable.

Los Wolves les superaron desde el primer minuto de juego, demostrando ideas más claras pero también muchas más ganas de llevarse el partido. Eso sí que es mala señal para los Lakers. Pueden perder por ser peores, por no tener a varias de sus piezas claves disponibles. Pero caer por falta de actitud puede mostrar una caída en el ánimo general. Son ya tres derrotas seguidas, cinco de seis sin LeBron. El séptimo puesto se les escapa (ya le sacan dos partidos), mientras que el noveno no para de acercarse (los Jazz están a una victoria).

En el lado de Minnesota es la segunda victoria consecutiva y siguen mostrándose bastante fiables en su propia cancha (14-6). Karl-Anthony Towns, motivadísimo, completó un partido fantástico en el que se comió a todos los pívots que intentaron defenderle (dos mates espectaculares en la cara de Javale McGee). Fueron 28 puntos, 18 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 4 tapones para él, que estuvo estupendamente acompañado por Andrew Wiggins (28+5+2).

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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