Brutal exhibición de poder de los Warriors: el Oeste, en sus manos

Estos Golden State Warriors son uno de los mejores equipos que ha tenido la historia del baloncesto. Quizá el más grande de siempre. Y a veces este hecho se nos olvida, sobre todo durante estas eternas temporadas regulares, donde por pura inercia llegan a los playoffs con más de 55 victorias (son cuatro cursos seguidos así) transitando solo en cuarta. Por eso, cuando el guion, el partido lo exige, nos lo recuerdan y se llevan por delante todo lo que encuentran, como un gigante ciclón. Liberan a la bestia de mil cabezas, que esta madrugada sufrieron, como hacía mucho que nos se veía, los Denver Nuggets (111-142) en la lucha por la primera plaza de la Conferencia Oeste. 

El encuentro de Colorado fue una auténtica exhibición de poder del actual campeón de la NBA. La versión superlativa de la franquicia de la Bahía salió a la luz en el Pepsi Center. Los casi 20.000 aficionados presentes sintieron en sus carnes la voracidad de la máquina perfecta creada por Steve Kerr: al primer cuarto, los Warriors ya habían alcanzado los 51 puntos, la máxima anotación de siempre en los 12 minutos iniciales de un partido. Denver estaba en unos dignos 38, tratando de resguardarse del bombardeo que les llegaba desde el perímetro: 10 triples de 14 intentos, récord la franquicia. Cuatro de Stephen Curry y tres de Klay Thompson y Kevin Durant. «No recuerdo un mejor primer cuarto. Fue un espectáculo de fuegos artificiales«, dijo Kerr. Y solo habían empezado.

La exhibición desde el triple del primer cuarto

La defensa de los Nuggets se veía incapaz de tapar algo y los Warriors explotaban cada centímetro que su rival retrocedía. Al descanso, la distancia entre uno y otro era ya era de 19 (60-79) a pesar del decepcionante 13 de 26 desde el exterior de los visitantes, que están acondicionando la casa de la mejor manera posible para DeMarcus Cousins («Esperamos que sea devastadora para el resto», dijo Green sobre esta vuelta). El pívot regresará en uno de los tres próximos partidos (Pelicans, Clippers o Lakers) y se encontrará una balsa de aceite, con Golden State como líder del Oeste tras este golpe brutal en la mesa y con una química aparentemente recuperada tras el incidente entre Kevin Durant y Draymond Green del pasado noviembre. Puede que los dos ya no sean amigos. Que no se aguanten. Pero cuando el reloj comienza a andar, ambos tiene el mismo objetivo: el anillo. 

Curry, Thompson y Durant, 18 triples y 89 puntos

El festival de los Warriors se completó al cerrarse el tercer cuarto (83-112). Curry, Thompson y Durant sumaban los mismos puntos que todos los Nuggets y acumulaban el 74% de la anotación de su equipo. El 90% de los aciertos desde el triple (18 de 20). El 70% de los tiros de campo totales (31 de 44). El base (31 al final), el escolta (31) y el alero (27) no jugaron más de 30 minutos (solo Thompson estuvo al inicio del último cuarto sobre la cancha), convirtiéndose en el primer trío de siempre en anotar al menos 25 tantos en ese tiempo o menos (ESPN Stats). A estos tres hay que unir el papel de Draymond Green. Rocoso y consistente, los Warriors presentaron un +41 con él en cancha… con solo cuatro puntos. Cogió 6 rebotes y repartió 12 asistencias.

«Golden State envió un mensaje esta noche. Tienen un gran nivel. Nosotros todavía no lo tenemos. Debemos aprender y avanzar», dijo Mike Malone, entrenador de unos Nuggets donde Jokic logró 17 puntos y dio 8 asistencias. Beasley fue el máximo anotador en Denver con 22 tantos, seguido por Murray (21). Juancho Hernangómez, que salió de nuevo desde el banquillo, firmó 7 puntos en 16 minutos de un partido que certificó la quinta victoria seguida de los Warriors fuera de casa y la novena en los últimos diez partidos lejos del Oracle. Aviso importante para navegantes del nuevo líder de la Conferencia Oeste.

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