Doncic (21+10+8) no puede con un Harden (31) a ritmo de récord

Los Mavericks son definitivamente el equipo de Luka Doncic. No había dudas a la vista del rendimiento del esloveno en la primera mitad de la temporada, mucho menos después de que todo el resto del quinteto titular fuera traspasado: ni el trabajo sucio de DeAndre Jordan, ni la muñeca demasiado fría de Harrison Barnes ni las penetraciones explosivas de Dennis Smith Jr, en Dallas queda Doncic y la promesa de un futuro mejor, con Porzingis ya en la recámara. Pero una cosa no ha cambiado: el equipo sigue siendo muy competitivo en su pista (20-8) y muy débil a domicilio, donde (6-22) es el cuarto peor de toda la NBA y solo supera a Suns, Knicks y Cavaliers.

La última derrota fuera de Dallas llegó en Houston (120-104) ante unos Rockets a los que habían ganado en sus dos enfrentamientos anteriores. Esta vez el triunfo nunca estuvo demasiado a tiro en un partido en el que Doncic terminó con 21 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias. Lleva 10 partidos seguidos anotando más de 15 puntos, pero esta vez estuvo muy solo, con el también rookie Jalen Brunson como mejor compañía mientras Tim Hardaway fallaba casi todo lo que tiraba (3/11 para 10 puntos).

El meollo del duelo, en realidad, estuvo en ver si James Harden alargaba o no su racha de partidos seguidos con al menos 30 puntos. Lo hizo (acabó con 31) y ya ha puesto la marca en 30, a uno del segundo mejor registro de siempre, que es de un Wilt Chamberlain que también tiene el primero con 65. Palabras mayores. Fue, en todo caso, uno de esos partidos en los que cabe preguntarse si estos récords son en realidad tan importantes. Sí para uno grada que acabó entre gritos de «MVP» para la Barba, quizá no tanto de cara al futuro de un equipo que, eso sí, ya le pelea el cuarto puesto del Oeste a los Blazers (33-23 los dos).

Harden, el jugador que más minutos pasa en pista de toda la NBA (37,4 por noche), se acercó a esas cifras (jugó más de 36) a pesar de que jugó visiblemente incómodo por un problema en el hombro izquierdo que arrastraba desde el anterior partido, ante los Thunder. Pese a ello, y con la victoria casi asegurada (106-90 casi en el ecuador del último cuarto), Harden volvió a pista y enlazó 11 puntos en los últimos dos minutos y medio para pasar de 20 a 31 y mantener su récord vivo, gracias finalmente a un triple en step back, marca de la casa, ante Finney-Smith y a falta de 53 segundos para el final. Para eso jugaron los últimos ataques los Rockets y eso lograron, aunque el propio Mike D’Antoni reconoció después que el hombro había dado guerra a un Harden que además del récord y todo lo demás sumó 8 rebotes, 7 asistencias y 5 robos.

Los Rockets lanzaron 60 triples por 30 tiros de dos (19/30). Chris Paul acabó con 17 puntos y 11 asistencias, Eric Gordon con 18 puntos, Green con 19 y Faried con 17 y 8 rebotes. Entre Harden, Paul, Gordon y Green tiraron 48 triples y aseguraron un triunfo muy estilo Rockets ante un rival que se les había resistido hasta ahora. El jueves juegan en Minnesota y después del All Star inician un tramo duro del calendario que definirá cómo se posicionan de cara a los playoffs. Su verdadero objetivo, al fin y al cabo.

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