La magia de Curry rompe el sueño de los Jazz de Ricky Rubio

Los Jazz llevan casi al límite a los Warriors. Parece que los jugadores que dirige Quin Snyder le han cogido la medida a los actuales campeones, aunque se ve que todavía les falta un paso más para lucharles con solidez de tú a tú. Ya tuvo que salvarles Jonas Jerebko allá por octubre en cancha rival, esta vez tocó esfuerzo rápido en el último cuarto para echarse la victoria en el zurrón.

115-108 fue el marcador final de un partido muy parejo, viendo muy buenos detalles de dos de los mejores equipos de la Conferencia Oeste (aunque los Jazz, por balance y tras un mal inicio de temporada, todavía no lo hacen patente en términos de clasificación).

Golden State comenzó con una marcha más y tiró mucho en el primer cuarto de pases interiores, quebrando así a una de las defensas más férreas de la NBA. Al inicio del segundo cuarto los Jazz le metieron otra más para igualarse y empezaron a tirar alguna transición rápida, algo en lo que siempre van flojos, para equipararse también en el marcador. Dos triples de Royce O’Neale dejaban a dos al equipo de Utah, Curry e Iguodala respondieron con tres más desde fuera y Donovan Mitchell cogía la manija del encuentro para apretar, sin solución de continuidad, el encuentro antes de quue ambos equipo se fueran a los vestuarios.

Los Warriors, a ritmo triplista, apretaban de nuevo al empezar el tercer cuarto, pero Ricky Rubio no quería que se le escapasen: dos triples y varios pases de escuadra y cartabón dejaron, amén también de un triple de Joe Ingles, a uno de nuevo a los suyos (64-63, minuto 29). Y ahí se dieron cuenta de que podían ganar: subieron incluso más el ritmo, rompiendo por velocidad y haciéndoles lo mismo que al principio le estaban haciendo a ellos (cortar por el centro). El inicio del último periodo fue el momento de estirar todo lo que pudieron, pero no les fue suficiente al conjunto de Salt Lake City. Los locales sacaron el armamento pesado, con Curry como joya, para destrozar al rival con un parcial de 21-4 -del 84-91 al 105-95- que rompía las esperanzas de los Jazz y finiquitaba la empresa.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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