Doncic (18+12+9) roza su cuarto triple-doble en el último Nowitzki-Wade

A Wade, que anunció a principio de temporada que este sería su último año, se le está despidiendo en todas las canchas a las que va como lo que es: una auténtica leyenda del baloncesto. Pero el de hoy era un día muy señalado. Porque los Heat visitaban a una de las franquicias más importantes en su historia. Unos Mavericks ante los que ganaron su primer anillo contra pronóstico y perdieron el posible segundo de manera igual de inesperada.

Por todo eso era especial y porque enfrente de Wade estaba Dirk Nowitzki, del que todo el mundo da por hecho que también se retirará a final del curso, aunque el alemán aún no lo ha hecho oficial. Entre otras cosas porque, como él mismo ha declarado en alguna ocasión, es más de la escuela de Tim Duncan y no le apetece vivir un homenaje diario. Al final del partido se hicieron la típica foto que se está haciendo el de los Heat cada día con algún rival importante. Ahí estaban reunidos dos de los mejores jugadores que se han visto nunca en una cancha. Wade, MVP de la Finales de 2006; Nowitzki MVP de la Finales de 2011.

Más allá de la nostalgia, los dos hicieron buen partido. Wade se puede decir que fue el mejor de todos, sobre todo en ataque. Sus 22 puntos fueron el tope del encuentro y fue vital en el tercer cuarto, cuando los visitantes le metieron un 16+32 de parcial a los Mavs y dejaron el partido visto para sentencia. Nowitzki por su parte acabó con 12 en 16 minutos. El mejor del banquillo local.

Hasta entonces Luka Doncic, que se quedó a una asistencias de su cuarto triple-doble de la temporada (18+12+9) tiró del carro. Pero los Mavs están muy cortos de recursos y necesitan que todos los jugadores estén a su mejor nivel para poder pelear los partidos. Anoche sólo lo estuvo Tim Hardaway Jr. (20 puntos). Mejri, que ha vuelto a la disciplina de los Dallas después de ser cortado, fue el pívot titular, aunque sólo estuvo en cancha 7 minutos. Con la salida de DeAndre Jordan los Mavericks van a tener un problema con el puesto de cinco hasta final de temporada. Carlisle había probado hasta ahora con Kleber, un jugador muy entregado, con unas cuantas virtudes y gran defensor, pero con sus 2,11 de altura no está en condiciones de hacer frente a los más grandes de la Liga. Habrá que esperar al regreso de Porzingis para ver un siete pies de verdadero nivel en Dallas.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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