Iguodala y su pólemica derrota en los mates de 2006: ‘Perdí millones’

Andre Iguodala se fue a los Warriors cuando todavía no eran los Warriors: en el verano de 2013, por cuatro años y 48 millones. Parece que ha pasado un mundo desde esos tiempos en los que era noticia que un jugador de primer nivel se comprometiera con los de la Bahía. Pero Iggy, que llevaba en la NBA desde 2004, había visto lo suficiente en los playoffs, cuando sus Nuggets tenían el factor cancha pero no pudieron en primera ronda (2-4) con un equipo en clara crecida y en el que Stephen Curry promedió ya más de 24 puntos en la serie. En su primera temporada en los Warriors jugó 63 partidos, todos como titular. Después, en el verano de 2014, llegó Steve Kerr y todo cambió. Para siempre: Iguodala, al principio muy a regañadientes, aceptó el rol de suplente y acabó siendo MVP de las Finales 2015 y el jugador clave que liberaba el quinteto de la muerte con el que, sin pívot puro, los Warriors sentaron las bases de lo que ya es una dinastía.

Ahora Iguodala, un jugador inteligente y muy respetado dentro de la NBA, busca su cuarto anillo de campeón, con 35 años y en los últimos coletazos de una carrera excelente.,, en la que pudo haber añadido el concurso de mates a su palmarés. Mañana lunes se cumplen 13 años desde que, recién cumplidos 22 y en su segunda temporada en la liga, perdió con mucha polémica el concurso de 2006, en Houston, ante Nate Robinson.

El concurso de la polémica en 2006

Nate, de 1,75, acabó siendo más que el Spud Webb moderno. Ganó el concurso dos veces más y dejó para el recuerdo sus tremendos duelos con el gigante Dwight Howard. Iguodala no volvió a participar. Robinson, en 2006, saltó por encima del propio Webb (1,70), el campeón imposible de 1986. E hizo algunos mates fantástico… pero también intentos demasiado complejos que, entonces sin tope de oportunidades, le llevaron a acabar mates después de nueve y catorce errores. Totalmente anticlimático en su momento y una de las razones por las que muchos consideraron que Iguodala merecía ganar. Iverson, por entonces compañero en los Sixers y que le asistió en su mejor mate (un vuelo tremendo desde detrás del tablero que reventó en el aro a la tercera) habló de robo. Kobe, amigo de Iggy, se mostró perplejo. Y muchos señalaron al 1,75 de Robinson como el factor que realmente decidió el concurso a pesar de los fantásticos mates (potencia, imaginación, dificultad) de un Iguodala que un día antes había anotado 30 puntos y sido MVP de lo que todavía era un duelo entre rookies y sophomores.

El periodista Phil Barber ha querido ahora desempolvar ese recuerdo con el propio Iguodala, que le contó que solo había practicado los mates un par de veces la semana anterior al evento y que no tenía nada preparado para el desempate que decidió el título después de una polémica igualada a 94 tras los dos primeros mates de la final. En ese definitivo, 47-46 para Robinson, que se eternizó hasta que logró pasarse el balón por debajo de las piernas dos veces y lanzarlo contra el tablero, todo en el aire. Hasta Magic Johnson había señalado en televisión que Iguodala iba a ser el vencedor antes del desenlace final.

Las acciones del concurso

Millones de dólares de diferencia

Pero lo más llamativo de la historia es que Iguodala reconoce que no solo perdió un pellizco por los premios directos del concurso (35.000 dólares para el ganador, 22.500 para el segundo), sino que el asunto fue mucho más allá: «No fue eso solo, eran en realidad millones lo que perdí. Tenía listos contratos con zapatillas, cosas hablados para el caso de que ganara, un anuncio de televisión preparado… muchas cosas. La diferencia real entre ganar y no hacerlo era de millones de dólares«.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*