Paul George es el ‘MVP invisible’: 45 puntos para ganar a los Jazz con dos prórrogas y un partidazo

Coincidirás conmigo, querido lector, en que la temporada que se está marcando Paul George excede lo bueno, es más que eso. Aquel chaval que apuntaba maneras en Indiana es ahora la realidad, es ahora más líder y más importante, es ahora un candidato al MVP. Se topa de bruces con James Harden, sobre todo, y Giannis Antetokounmpo, pero puede mirar a la cara a ambos sin parecer a un nivel más bajo.

Ante los Jazz ha tocado otra vez solo de guitarra de los que te enganchan, se ha visto de nuevo al Paul George dominador. 45 puntos anotó (17/31 en tiros), a lo que hay que sumar 9 rebotes y 7 asistencias, pero sobre todo se vio la confianza de saber que se puede: un matazo yendo por debajo en los momentos críticos fue el señuelo, una bombita para ganar el partido fue la solución.

Fue un partido sin respiro, brillante por las dos partes y con muchos componentes para mantener despierto al espectador. La igualdad casi corrosiva tuvo su final antes de llegar al descanso, cuando los Thunder apretaron y rozaron los diez de ventaja. Al volver de los vestuarios, un parcial de 2-10 liderado por Ricky Rubio en la dirección y los interiores en la ejecución puso a los Jazz por delante. George sólo anotó cinco triples, pero todos ellos fueron claves y dos de los mismos sirvieron para recortar en ese momento una ventaja que se le hacía bola ya a los locales.

En la fase final del tiempo reglamentario sólo la calidad individual salvó a OKC, ya que su rival estuvo mucho más vivo en ataque y fue por delante en gran parte de esa franja. Dos triples de Joe Ingles devolvían los cinco arriba a Utah, los Thunder empataron de nuevo y, en el momento decisivo, Rubio enchufó un triple que fue respondido por un 2+1 de Jerami Grant. Y prórroga.

Abdel Nader metió una de tres que parecía dar respuesta inesperada a los males de su equipo, pero un palmeo de Rudy Gobert prolongaba el encuentro cinco minutos más. Donovan Mitchell la tuvo ahí para ganar, pero su fallo no debe empañar que metió 38 puntos y mantuvo a los suyos durante buena parte del tiempo.

No se podría acabar esta crónica de los hechos sin resaltar el buen partido de Russell Westbrook, que cerró la estadística con 43 puntos, 15 rebotes y 8 asistencias. Es curioso el caso de Westbrook porque no es casual: en las últimas 25 temporadas ha habido pocas parejas cuyos dos componentes hayan metido a la vez 40 puntos o más en el mismo partido, y él están en cuatro de las seis (1 con George, 3 con Durant; las otras, Towns/Wiggins en 2017 y Jordan/Pippen en 1996).

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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