Michael Cohen asegura al Congreso que Trump conocía los contactos con Wikileaks

La ciudad de Washington ha tomado la jornada como se toma este tipo de acontecimientos, con bares abriendo antes de tiempo para seguir la comparecencia y cócteles especiales con el nombre “soplón”, es decir, Washington se lo ha tomado con una mezcla de interés y sarcasmo. El exabogado personal del presidente de Estados Unidos pasó siete horas en el Capitolio acusando al mandatario de pagos a actrices de cine porno, amenazas y traiciones, y arrojando sospechas de posibles vínculos del presidente estadounidense con el Kremlin. Desveló detalles particulares, como que el presidente le puso al teléfono a su esposa, Melania, y le pidió que le mintiese sobre los supuestos romances, y presentó un cheque de su puño y letra con el que supuestamente le habría reembolsdo parte del pago a la actriz. Le retrató, además, como una especie de Calígula caprichoso.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*