Klay (39, 9/11 triples) revienta la batalla por el liderato del Oeste

Los Warriors llegaron al All Star Weekend tras un patinazo en Portland y desde entonces habían estado a años luz de nada parecido a su verdadero nivel, un tramo rematado por la esperpéntica imagen ofrecida ante los Celtics, que les aplastaron en el Oracle mientras Steve Kerr decía que tenían que jugar más enfadados, Kevin Durant que no tenían que jugar más enfadados y Draymond Green que no estaban haciendo nada parecido a competir por los partidos mientras la evolución del experimento Cousins acapara titulares en la prensa. En esas llegaban al Oracle los Nuggets, a un partido del campeón en la lucha por un trono del Oeste en el que todos los demás están lejos y que valdrá una valiosa ventaja de campo a lo largo de todos los playoffs de la Conferencia.

Llegaban los Nuggets, volvía Klay Thompson tras una ausencia de dos partidos por molestias en una rodilla… y regresaron también los Warriors, que avasallaron (122-105 final) a un rival contra el que jugaron en su anterior cara a cara (111-142, en Denver) uno de los mejores partidos de toda la era Kerr (y eso es mucho decir) y que, o esa sensación da, se les da especialmente bien. Algo a tener en cuenta de cara al posicionamiento y los matchups de esos cada vez más cercanos playoffs. A Nikola Jokic (16 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) le molesta el corpachón de un DeMarcus Cousins muy cómodo contra un rival de ese volumen: 13 puntos (y los brazo al cielo tras un triple, otro de sus caballos de batalla en las últimas semanas), 6 rebotes, 6 asistencias y, atención, 6 tapones y 3 robos. Y muchas manos por todas partes ante unos Nuggets que no estuvieron nunca cómodos y trataron de arreglar con rebotes de ataque (14) lo que se le escapaba por mala puntería (38% en tiro). Los de Michael Malone dejan la Bahía otra vez a dos partidos de los Warriors (45-20 por 43-22), que se dieron un respiro y ofrecieron, por fin, una muy buena cara.

El regreso de Klay Thompson fue clave: 39 puntos y un 9/11 en triples que era 6/7 al descanso. Sus tiros abrieron la primera brecha rápida (27-8), una herida que los Nuggets cerraron (36-37) solo para despeñarse a las puertas del descanso, parcial de 14-0 en menos de tres minutos y 67-50. El segundo tiempo fue un quiero y no puedo de los visitantes, que hicieron la goma (80-72, 94-83…) contra unos Warriors muy activos y que parecían escaparse en cuanto se lo proponían, sin fuegos artificiales esta vez de Stephen Curry (17 puntos, 4 triples), con un Kevin Durant letal (10/15 en tiros, 26 puntos) y un muy buen despliegue de Andre Iguodala y Kevon Looney, que seguramente va a tener muchos minutos en playoffs.

Una muy buena versión, en fin, de unos Warriors que esperan el regreso de Andrew Bogut y que fueron demasiado rival para los Nuggets, que mezclaron quintetos con puntos de Monte Morris (17), Beasley (17) y Craig (11) y mucho trabajo de Plumlee, pero que van a necesitar más de sus actores principales cuando aterricen en unos playoffs que, esa sensación da, no parecen llegar nunca para unos Warriors que esta vez se sacudieron el tedio de la regular season… y acabaron arrasando, claro.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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